Diario Vasco

Nairobi, 1 ago (EFE).- Amnistía Internacional (AI) y Human Right Watch (HRW) reclamaron hoy que se investigue urgentemente la muerte del director de Tecnologías de la Información de la Comisión Electoral de Kenia para garantizar la paz durante las elecciones generales del próximo 8 de agosto.

El cadáver de Chris Mando, responsable del centro de datos y del recuento electrónico, entre otras funciones, fue hallado ayer con signos de tortura a unos 20 kilómetros de Nairobi.

"Es algo catastrófico para su familia y para las elecciones. Las autoridades deben investigar para tranquilizar a los kenianos y garantizarles unos comicios libres y justos", advirtió el investigador de HRW Otsieno Namwaya en un comunicado.

"Deberían sonar las campanas de alarma para el Gobierno. La votación de la próxima semana será extremadamente igualada y existe un peligro muy real de que la situación estalle si las autoridades no aseguran una votación libre de amenazas y violencia", añade su colega de AI Abdullahi Halakhe.

Según la coalición opositora Super Alianza Nacional, además de Msando, que había denunciado amenazas de muerte a la Policía, hay otros miembros de la Comisión Electoral que se sienten intimidados.

Este suceso ha aumentado el clima de tensión en Kenia, que celebrará los comicios bajo la atenta mirada de la comunidad internacional, que teme que se puedan repetir los episodios de violencia postelectoral de 2007, cuando murieron más de 1.100 personas y otras 600.000 se vieron obligadas a abandonar sus hogares

El pasado sábado, el Ministerio de Defensa de Kenia desmintió las denuncias de la oposición de la existencia de una conspiración entre altos mandos del Ejército y la cúpula del Gobierno para amañar las elecciones generales.

En octubre del año pasado, la cúpula de la Comisión Electoral presentó su dimisión tras meses de protestas de la oposición, que ya acusaba al organismo de haber pactado un amaño electoral.

La Corte Penal Internacional imputó al actual presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, y a su vicepresidente, William Ruto, como supuestos responsables de la violencia postelectoral de 2007, pero la causa fue archivada en 2014 por falta de pruebas.