Diario Vasco

Skopje, 1 ago (EFE).- Los primeros ministros de Macedonia y Bulgaria, Zoran Zaev y Boyko Borisov, respectivamente, firmaron hoy en Skopje un acuerdo bilateral de cooperación y buena vecindad, que pretende limar asperezas de cara a un futuro ingreso de Macedonia en la Unión Europea y la OTAN.

"Con este acuerdo, Bulgaria se convierte en un aliado de Macedonia en nuestro camino hacia la UE y la OTAN. Este acuerdo es también un mensaje de que los países de nuestra región merecen una perspectiva europea", dijo Zaev después de la firma.

"Este acuerdo abre una nueva página en las relaciones entre ambos países con la construcción de una amistad sincera basada en valores europeos. Abre las puertas a la UE y la OTAN", añadió Borisov.

El acuerdo, no obstante, fue rechazado por el partido conservador macedonio VMRO-DPMNE, del ex primer ministro Nikola Gruevski -ahora en la oposición-, bajo el argumento de que se prevén obligaciones de Macedonia para con Bulgaria, y no viceversa.

La policía macedonia reforzó hoy las medidas de seguridad para la visita de Borisov, para la que se cerraron algunas de las avenidas y calles principales del centro de la capital y vallaron el edificio gubernamental donde se firmó el acuerdo.

Uno de los temas más controvertidos del mismo es la revisión de algunas partes de la historia entre las dos naciones, que en el pasado han actuado conjuntamente, especialmente durante las guerras de liberación contra el Imperio otomano en los siglos XIX y XX.

Otro tema polémico es la ausencia de mención de la minoría étnica macedonia en Bulgaria, no reconocida por Sofía, y el papel del ejército búlgaro nazi durante la Segunda Guerra Mundial en la Macedonia ocupada.

El acuerdo sí incluye un artículo que permite a Bulgaria velar por el cumplimiento de los derechos de los ciudadanos búlgaros en Macedonia.

Antes y después de que Bulgaria se convirtiera en estado miembro de la UE, muchos ciudadanos macedonios solicitaron y consiguieron la ciudadanía búlgara para poder trabajar con libertad en la UE.

Extraoficialmente, hay alrededor de 100.000 macedonios con la doble nacionalidad.

A pesar de la consecución de este acuerdo, el principal obstáculo para la integración de la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM) en la UE y la OTAN sigue siendo el bloqueo de Grecia por el conflicto de su nombre.

Grecia considera que la denominación "Macedonia" es exclusivamente helena y desde Atenas argumentan que el nombre del país -el mismo que el de una región en el norte de Grecia- supone una amenaza para su integridad territorial.

Con la mediación de la ONU, Macedonia ha llevado a cabo negociaciones fallidas desde 1995 con Grecia -que vetó su adhesión a la OTAN y la UE en 2008- para encontrar una solución a este problema.