Diario Vasco

Roma, 1 ago (EFE).- La eventual misión de Italia en aguas de Libia para controlar las salidas de migrantes consistirá en patrullas conjuntas con los libios que no lesionarán su soberanía sino que la reforzarán, aseguró hoy la ministra de Defensa italiana, Roberta Pinotti.

Un día antes de que el Parlamento vote sobre la misión, la ministra recordó a la comisión parlamentaria de Defensa y Exteriores que esta nace a petición del jefe del Gobierno de Unidad Nacional libio, Fayed al Serraj, quien el pasado 23 de julio pidió por carta al primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, "apoyo técnico y naval" para patrullar el Mediterráneo.

El de Al Serraj es el Gobierno libio con sede en Trípoli y amparado por la ONU, aunque su autoridad es muy limitada en un país sumido en el caos desde la caída de Muamar el Gadafi en 2011.

Italia tuvo con la Libia de Gadafi acuerdos de control migratorio que incluían patrullas conjuntas.

Pinotti avanzó que el Gobierno de Italia responderá a la petición de Al Serraj con una operación de "apoyo logístico, técnico y operativo a las autoridades navales libias, acompañándolas en actividades conjuntas y coordinadas" frente a las costas de la capital, Tripoli, y sus inmediaciones.

Para ello Italia, una vez lo apruebe el Parlamento, enviará una nave para realizar un reconocimiento previo del área y acto seguido un patrullero y una embarcación con instrumental logístico pues, explicó la ministra, "algunos medios libios necesitan ser reparados".

El envío de embarcaciones a aguas libias no supondrá gastos añadidos pues están incluidas en el protocolo "Mare Sicuro" (mar seguro) de la Marina Militare, impulsado en marzo de 2015 para patrullar el Mediterráneo a raíz de la amenaza terrorista en Europa.

La ministra destacó que, de acuerdo con el derecho internacional, en caso de un enfrentamiento con las mafias que trafican con seres humanos la defensa de los militares italianos "será lícita", pero siempre garantizando el principio de la fuerza proporcional.

"Los detalles están aún por definir con los libios pero, si los traficantes disparan contra una nave nuestra, podemos intervenir y lo mismo si ponen en riesgo una nave libia", destacó Pinotti, al tiempo que insistió en que es una operación "bilateral".

No obstante, subrayó que la presencia de las naves italianas frente a las costas del país magrebí no supondrá en ningún caso "un bloqueo naval" pues este sería considerado un "acto hostil".

Aunque en un principio esta operación junto a la Guardia Costera libia se limitará a las aguas de Trípoli, Pinotti adelantó que podría ampliarse a otras zonas y "siempre con el acuerdo" de las autoridades locales, dada la fragmentación política que sufre el país.

El ministro de Exteriores, Angelino Alfano, declaró ante la misma comisión que "la petición libia de apoyo naval nace de un clima de absoluta confianza recíproca" y pidió a la comunidad internacional que "unifique sus esfuerzos" por la pacificación de Libia.

Tras la comparecencia de los dos ministros, la misión será votada previsiblemente mañana en la Cámara de los Diputados. La ministra expresó el deseo del Gobierno de que obtenga un amplio consenso.

Con el envío de buques militares a las aguas de Libia, Italia pretende combatir las redes que explotan y se enriquecen con el tráfico de migrantes aprovechándose del desgobierno que rige en las costas de ese país.

En lo que va de año, según cifras oficiales del Ministerio del Interior, 95.214 inmigrantes han desembarcado en puertos del sur de Italia tras ser rescatados en alta mar a bordo de precarias embarcaciones.

La inmensa mayoría, en torno al 97 %, zarpó de Libia.

A esa cifra se añaden los 500 migrantes rescatados hoy en cuatro lanchas neumáticas que navegaban a la deriva en el Mediterráneo, tras partir de Libia. En ellas iban ocho cadáveres, según la Guardia Costera italiana.

Pinotti recordó que la misión ahora a debate ahonda la colaboración entre Italia y Libia, país a cuya estabilización ha contribuido con "una estrategia global de reconstrucción para que tenga su propia seguridad".

Por ejemplo, Italia ha participado en el adiestramiento de un centenar de oficiales y suboficiales de la Guardia Costera libia en naves de la misión europea EUNavforMed y, en abril pasado, entregó a los guardacostas libios cuatro unidades navales.