Diario Vasco

Pamplona, 1 ago (EFE).- El Gobierno de Navarra se ha congratulado de la decisión del Ejecutivo Central de cerrar la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), ubicada a orillas del río Ebro a un centenar de kilómetros, aguas arriba, de la Comunidad Foral.

Esta decisión está en línea con el acuerdo adoptado por el Ejecutivo foral el pasado miércoles 26 de julio, que solicitaba que se denegara la petición de renovación de la autorización de explotación, y el desmantelamiento "sin demora" de las instalaciones, ha recordado en una nota.

Así figuraba en el escrito de alegaciones aprobado ese mismo día por el Gobierno de Navarra para su presentación en la fase de audiencia relacionada con la tramitación de la renovación de la autorización de la explotación de la central nuclear, comunicada el pasado 12 de julio en un escrito remitido por el subdirector general de Energía Nuclear.

En él se anunciaba la apertura del plazo para que los interesados presentasen cuantas alegaciones y documentos estimasen pertinentes.

Las mismas fuentes recuerdan que la central nuclear fue inaugurada en 1971 y se declaró su cierre definitivo por la Orden Ministerial IET 1.302/2013, de 5 de julio, debido a que su propietaria, Nuclenor, no renovó la autorización de explotación alegando falta de rentabilidad.

Sin embargo, la empresa titular solicitó posteriormente su reapertura hasta el año 2031, es decir, hasta que cumpla 60 años de actividad.

Tras conocer los planes de Nuclenor, el Gobierno de Navarra adoptó el 27 enero 2016 un acuerdo por el que solicitaba al Estado que no reabriese la central nuclear y que fuera desmantelada porque "cualquier incidencia de esta central puede tener implicaciones directas en amplias zonas de Navarra, sobre todo en la Ribera del Ebro, densamente poblada y con una actividad agraria muy importante para la economía de la Comunidad Foral".