Diario Vasco

San Sebastián, 1 ago (EFECOM).- CNA ha suscrito un contrato con las entidades financieras que ya trabajaban con el grupo para "desarrollar y avanzar" en la "reestructuración" de Edesa Industrial, que supondría el cierre de la planta de Arrasate (Gipuzkoa) y la pérdida de más de la mitad de los 350 empleos actuales.

La firma de este contrato implica que el Grupo CNA, propietario de las plantas de la antigua Fagor Electrodomésticos y también de Cata Corporación 2000, asume "gran parte" de la deuda bancaria de Edesa.

La dirección del grupo catalán ha informado hoy de este nuevo paso en la segunda reunión que ha celebrado con los representantes de los trabajadores tras el anuncio del recorte de la plantilla, que siguen considerando que la propuesta no es "aceptable".

En un comunicado, CNA, señala que la asunción de la deuda de Edesa se planteaba en el "plan de viabilidad" que el pasado 20 de julio entregó al comité de empresa, a los sindicatos y al Departamento de Desarrollo Económico del Gobierno Vasco.

Señala que su "objetivo prioritario" es continuar con la actividad industrial en el País Vasco, "produciendo en el futuro de forma sostenible, eficiente y rentable, la mayoría de los productos".

El grupo agrega que "se abre ahora un periodo de reflexión" para analizar "los detalles del plan", tras lo cual está previsto que se fijen próximamente "nuevas reuniones de negociación con los trabajadores".

Representantes de los comités de Edesa y su filial Geyser han destacado en otra nota que la dirección mantiene su propósito de cerrar la planta de Garagartza, en Arrasate, con el "abandono" de las actividades de cocción y lavado.

Sin embargo, la representación social sigue defendiendo su posición "de búsqueda de una alternativa sostenible a largo plazo", que permita "dar empleo a la mayor parte de la plantilla posible", así como "el mantenimiento industrial de la actividad".

Por ello, no creen que sea "aceptable" la reestructuración "a la baja" que plantean los responsables de CNA.