Diario Vasco

Manuel Moncada

Madrid, 1 ago (EFECOM).- La sustitución de empleados por nuevo personal, los cambios de horarios y la relajación en el puesto de trabajo por la disminución del ritmo laboral incrementan los riesgos de la ciberseguridad en las pequeñas y medianas empresas durante la época de verano, según varios especialistas del sector.

De acuerdo con los datos facilitados por la Central Receptora de Alarmas de Techco Security, empresa especializada en seguridad para pymes, durante los meses estivales el número tanto de robos como de falsas alarmas aumenta un 25 % en las pequeñas y medianas empresas en el sector bancario y el industrial.

Los expertos de esta compañía recomiendan fijar medidas especiales de protección como restringir el acceso a los trabajadores fuera de horarios laborales o distribuir claves diferentes para empleados habituales y personal externo eventual, pues "cuantas menos falsas alarmas se produzcan, mayor rapidez y calidad habrá en la gestión de las reales".

Las precauciones no se deben limitar a la actividad empresarial sino a la personal, según los especialistas de otra compañía de soluciones de seguridad, ESET, que advierten sobre el cuidado que es preciso tener a la hora de compartir información a través de las redes sociales.

Por ejemplo, a la hora de compartir fotografías con los contactos, es preciso no incluir en las imágenes a personas que no hayan dado su permiso o a menores sin autorización de sus padres, puesto que su difusión podría llegar a constituir un delito.

En cuanto al ciberacoso, no se puede olvidar durante el verano puesto este problema, aunque relacionado con el ámbito escolar, a menudo se mantiene durante las vacaciones ya que las redes sociales permiten que víctima y acosador sigan en contacto en todo momento.

Éste es uno de los principales motivos por el que cada vez más campamentos de verano restringen el uso de dispositivos móviles entre los alumnos.

ESET alerta igualmente ante las "tentadoras ofertas" que se multiplican durante el estío: "Estafas recurrentes y también alguna nueva", a menudo relacionadas con ofertas sospechosamente baratas de billetes de avión o paquetes de vacaciones.

Los problemas en el sector siguen en aumento en todo caso y así lo demuestra el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), cuyo último informe certifica la gestión de cerca "400 incidentes diarios de ciberseguridad" en España.

Sólo durante el primer semestre de 2017, esta entidad afrontó casi 70.000 incidentes, un 21 % más que el año anterior.

De estos ataques, dos terceras partes (67,36 %) están relacionados con la infección de equipos a través de "malware" o programas maliciosos diseñados para robar información valiosa, seguidos por los accesos no autorizados (14,91 %) y los fraudes (10,76 %).

Hay que tener en cuenta además que hasta hace unos años la posibilidad de ciberagresión se limitaba a los ordenadores de sobremesa, pero hoy día lo que los expertos califican como "la superficie de ataque" ha aumentado exponencialmente debido a la multiplicación de dispositivos como tabletas o teléfonos inteligentes.

Por todas estas razones, los especialistas insisten en extremar la precaución a la hora de proteger los datos privados, las comunicaciones y la integridad de móviles y ordenadores durante la temporada estival.

Finalmente, es necesario recordar los requisitos técnicos para un buen mantenimiento de los dispositivos, empezando por la refrigeración del procesador, fabricado para trabajar en un rango de temperaturas concretas que, si se supera, puede producir daños en la CPU o en la tarjeta gráfica.

Una limpieza a fondo de los ventiladores y de las entradas y salidas de aire antes de salir de viaje para asegurar una correcta circulación de la refrigeración es vital para evitar el sobrecalentamiento de los circuitos y, con él, problemas como la lentitud del equipo, pitidos, pantallazos azules e incluso apagado automático.