Diario Vasco

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España renuncia así a hacerse con una agencia que sólo tiene 159 empleados pero que es clave en el entramado de supervisión bancaria europeo, ya que se encarga de elaborar reglas prudenciales para la banca europea y de efectuar las pruebas de estrés a las entidades.

El Gobierno, sin embargo, ha manifestado su interés por atraer también a Madrid y a otras ciudades españolas a las agencias, empresas o bancos que previsiblemente abandonarán la City londinense por el "brexit" y, a principios de julio, anunció la creación de un grupo de trabajo interministerial para fomentar la competitividad de país y ofrecer una nueva sede a la industria de Londres.

Con España fuera de la liza, Fráncfort (Alemania) y París parten como favoritas para hacerse con la EBA, que ha generado poco apetito entre los países.

Sólo Bruselas, Luxemburgo, Dublín, Praga, Viena y Varsovia les disputarán el puesto.

Fráncfort tiene a su favor ser la sede del Banco Central Europeo (BCE) y de la Autoridad Europea de Supervisión de Seguros y Pensiones (EIOPA), mientras que París acoge la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA).

La EIOPA y la ESMA componen junto a la EBA el trío de agencias supervisoras de la Unión y, en una consulta hecha hasta mayo por la Comisión Europea (CE) sobre el futuro de las mismas, Bruselas puso sobre la mesa la posibilidad de fusionar la EBA con la EIOPA en Fráncfort.

La Comisión argumentó que la fusión permitiría "usar las sinergias" entre ellas, puesto que ambas efectúan tareas prudenciales, pero aseguró que el futuro de la EBA se decidiría el marco del proceso derivado del "brexit".

Más reñida estará la carrera por la EMA, a la que concurren Ámsterdam, Atenas, Bonn (Alemania), Bratislava, Bruselas, Bucarest, Copenhague, Dublín, Helsinki, Lille (Francia), Milán (Italia), Oporto (Portugal), Sofía, Estocolmo, Malta, Viena, Varsovia y Zagreb.

Esta agencia, que se encarga de vigilar la seguridad de los fármacos y dar las autorizaciones para comercializarlos en la UE, tiene 890 empleados, pero recibe cada año la visita de 35.000 expertos de la industria.

Ámsterdam, Dublín, Estocolmo, Copenhague y Bratislava serían las opciones más fuertes frente a Barcelona, según fuentes diplomáticas, que señalan que la ciudad condal tiene una candidatura sólida.

El Ministerio de Sanidad ha trabajado con la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona en la candidatura, que fue presentada oficialmente ayer y hace hincapié en las conexiones de transporte de la ciudad, su oferta educativa y de servicios o la disponibilidad de la Torre Glòries, pero también en la fortaleza de la industria farmacéutica y el potencial innovador en España.

Con las candidaturas sobre la mesa, "la Comisión Europea evaluará ahora todas las ofertas de forma objetiva sobre la base de los criterios" acordados, según la CE.

Este análisis será publicado el 30 de septiembre, pero el Ejecutivo no hará un ránking de las más adecuadas.

La Comisión Europea ya señaló que en esta evaluación no se tendrá en cuenta el referendo de independencia anunciado por el Gobierno catalán para el 1 de octubre, pero fuentes europeas apuntan a que éste será "el elefante en la habitación" en el debate político que tendrán los ministros de los Veintisiete, en octubre, sobre la base del análisis de Bruselas.

Aunque con los criterios en la mano, Barcelona "lo tiene todo", también pesará que el hecho de que España ya cuenta con otras tres agencias -la Oficina de Propiedad Intelectual (EUIPO) en Alicante (Comunidad Valenciana), la Agencia comunitaria de Control de Pesca (ACCP) en Vigo (Pontevedra, Galicia) y la de Seguridad y Salud en el Trabajo (EU-OSHA) en Bilbao (País Vasco)-, añaden.

En esta tesitura, este "debate político" será de especial relevancia antes de que, en noviembre, los ministros del consejo de Asuntos Generales elijan por votación las futuras sedes.

La votación será secreta, se desarrollará en un máximo tres rondas, y cada uno de los Veintisiete -pues el Reino Unido no participará en el proceso- tendrá el mismo número de puntos.

La primera en conocerse será la sede de la EMA y el país que se haga con ella deberá renunciar a acoger la EBA. EFECOM