Diario Vasco

(Actualiza la FA1076 con la reacción de la dirección de Air France)

Un 16,4 % abogó igualmente por crear esa filial, pero con mayores garantías de actividad en Francia, mientras un 5,4 % rechazó cualquier compromiso.

El sindicato indicó que va a suscribir el acuerdo con la dirección "en las próximas horas", lo que permitirá lanzar el llamado "proyecto Boost" y llevar a cabo los previstos "esfuerzos de productividad", de 40 millones de euros anuales, y una recuperación de parte de la actividad "perdida" por Air France respecto a su parte holandesa, KLM.

Su presidente, manifestó su esperanza de que esto pueda "instaurar una dinámica de confianza, condición necesaria para preparar las reformas de (la) empresa y así afrontar con éxito la competencia".

La luz verde de los pilotos era indispensable para que la dirección pudiera sacar adelante el "proyecto Boost", con el que pretende recuperar clientes perdidos en destinos turísticos en Europa y viajeros de negocios en rutas con Asia.

La nueva filial de bajo costo debería empezar a operar en vuelos de media distancia desde el próximo otoño y en larga distancia en la temporada de verano de 2018.

El director de recursos humanos de Air France, Gilles Gateau, consideró que el resultado del referéndum con "la aprobación masiva" del acuerdo por los pilotos es "una muy buena noticia para la compañía".

El texto que se sometió a voto, fruto de seis meses de discusiones, contiene algunas concesiones a los pilotos, empezando por el hecho de que la nueva aerolínea tendrá una flota limitada a un máximo de 18 aviones de recorrido medio y 10 de largo alcance. Para superar ese umbral, haría falta un nuevo acuerdo.

Además, habrá un contrato único para los pilotos, que podrán trabajar indistintamente para Air France y para la nueva compañía, por tanto con la misma remuneración, en contra de los planes iniciales, a cambio de lo cual se deben conseguir mejoras de la competitividad (un ahorro del 1,5 % para los 3.600 pilotos de plantilla).

La dirección se compromete a compensar a los pilotos si se incumple la trayectoria del reparto de actividad al que se ha comprometido entre Air France y KLM, con penalizaciones en caso de que se incumpla.