Diario Vasco

Nicosia, 17 jul (EFE).- La ministra francesa de Defensa, Florence Parly, inspeccionó hoy en Larnaca las fragatas galas que participan en la misión de las Fuerzas de la ONU en el Líbano (UNFIL) y abordó con el Gobierno de Nicosia las amenazas de Turquía por las perforaciones de un consorcio franco-italiano en aguas chipriotas.

La visita, según medios locales, sirvió de apoyo político a las perforaciones que la empresa francesa Total ha iniciado en el Bloque 11 de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Chipre en medio de las amenazas por parte de Ankara, que se opone firmemente al derecho legal de Chipre a efectuar exploraciones energéticas.

"Pude informar a la ministra de lo que estamos haciendo como Gobierno, brindando apoyo a los trabajos en curso de la perforación por parte de la compañía francesa Total", dijo el ministro de Defensa chipriota, Jristóforos Fokaidis, según un comunicado emitido al término de la reunión.

"Trabajamos en colaboración con las compañías que tienen licencias, con los países interesados, siempre según el derecho internacional, lejos de tensiones o intensidad retórica, con el firme objetivo de completar los planes energéticos tal y como han sido programados", añadió el ministro.

La visita de la ministra francesa se produce en un momento en el que los planes energéticos de Chipre desencadenaron nuevamente las amenazas de Turquía que, poco antes de la llegada del buque encargado de las perforaciones, anunció que iba a realizar ejercicios navales en el oeste de la isla.

Turquía insiste en que los yacimientos de gas no deben explorarse antes de llegar a un acuerdo entre las autoridades de la parte greco-chipriota y la turco-chipriota, ya que los recursos "pertenecen a toda la isla".

El West Capella, un buque perforador bajo bandera de Panamá, comisionado por el consorcio franco-italiano formado por las empresas Total (Francia) y ENI (Italia) que adquirió el pasado marzo la licencia, llegó la semana pasada al llamado bloque 11, al sur de la isla dividida.

El bloque 11 se encuentra a unos 180 kilómetros de la costa sur de Chipre y dista tan solo unos 40 kilómetros del bloque egipcio Zohr, donde en 2015 la italiana ENI descubrió un yacimiento de gas considerado el más grande del Mediterráneo.

La cercanía del bloque 11 al egipcio Zohr desató optimismo entre los expertos, mientras que el Gobierno chipriota se ha mantenido discreto en sus declaraciones a la espera de que se concreten los resultados de los trabajos, además de para evitar mayores reacciones de Turquía.

"Seguimos teniendo los pies en la tierra y estamos enfocados en conducir una perforación exploratoria de forma segura en el bloque 11", dijo en recientes declaraciones el ministro chipriota de Energía, Yorgos Lakotripis.

No es la primera vez que Turquía, que ocupa el tercio septentrional de esta isla mediterránea, se opone a la decisión de Chipre de realizar exploraciones en sus aguas territoriales.

En 2013 mandó un barco a la ZEE de Chipre para llevar a cabo exploraciones sísmicas, lo que causó la interrupción de las negociaciones de paz para la reunificación de Chipre.

Tras el fracaso de las negociaciones entre greco y turcochipriotas el pasado 7 de julio en Crans-Montana (Suiza), en las que participaron también Turquía, Grecia y Reino Unido en calidad de garantes de Chipre, la marina turca anunció que había enviado una fragata a aguas de Chipre para observar al West Capella.