Diario Vasco

Madrid, 17 jul (EFECOM).- Los niveles de estrés que sufrieron los mercados financieros españoles durante el segundo trimestre del año continuaron bajos e incluso mejoraron ligeramente en comparación con el periodo anterior, "a pesar del proceso de resolución del Banco Popular".

Esta es una de las conclusiones del indicador de riesgos que hoy ha publicado la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que añade que, en concreto, este índice se situaba en un 0,19 a finales de junio.

Por segmentos, "el mayor nivel de estrés se observa en el mercado de bonos, en el que se ha producido un incremento de la volatilidad y una disminución de la liquidez durante los últimos meses", explica el supervisor de los mercados.

En el trimestre no se ha observado aumento apreciable alguno del nivel general de estrés y tampoco, a pesar del proceso de resolución del Banco Popular y el episodio de alta volatilidad que afectó a continuación a la cotización de una entidad financiera de menor tamaño, en el segmento de intermediarios financieros (principalmente bancos) o en el de renta variable no financiera.

Este índice proporciona "una medida en tiempo real del riesgo sistémico en el sistema financiero español, que oscila entre 0 y 1 y se obtiene mediante agregación ponderada de los niveles de estrés estimados en los seis segmentos siguientes: renta variable, renta fija, intermediarios financieros, mercado monetario, derivados y mercado de cambios", explica la CNMV.

Si el indicador se sitúa por debajo de 0,27, el estrés es reducido, mientras que valores entre 0,27 y 0,49 corresponden a un estrés intermedio, y por encima de 0,49, a un estrés elevado.

En cuanto al futuro, el informe añade que entre las circunstancias que pueden traducirse en un cambio del escenario macrofinanciero destacan las relacionadas con las fuentes de incertidumbre política.