Diario Vasco

Vigo, 17 jul (EFE).- El director de PSA Vigo y del Polo Ibérico de la multinacional gala, Frédéric Puech, ha apelado hoy al diálogo con los sindicatos tras la jornada de huelga de este sábado y ha planteado que a la vuelta de vacaciones se defina la organización industrial para afrontar los nuevos proyectos en curso.

Los sindicatos convocantes de la huelga, CIG, CUT y CCOO, consideran "sintomática" la reunión urgente convocada esta mañana por Puech para trasladar este mensaje y han coincidido en que darán un "margen de confianza" para ver si se pasa "de las palabras a los hechos".

Fuentes de la empresa han trasladado que en la reunión, Puech ha indicado que la dirección no comprende la huelga de este sábado, habida cuenta de que la de Vigo es hoy por hoy "una planta privilegiada", ya que con dos lanzamientos adjudicados, la K-9 y el V-20, será la única del grupo con dos líneas de producción.

La dirección de Balaídos defiende que una organización biflujo permite responder mejor a las fluctuaciones de la demanda del mercado, tener más empleo o también reducir los impactos en la plantilla de los cambios de producto.

Puech ha agradecido a todos quienes trabajaron voluntariamente este sábado por su "responsabilidad" y a quienes secundaron la huelga les ha invitado a reflexionar sobre "el grado de acogida" de la misma.

Así y todo, según las fuentes de la empresa, ha exhortado a todos a evitar la confrontación y a que "se mantenga abierto el diálogo, como ha ocurrido siempre en esta fábrica".

Puech ha planteado que a la vuelta de vacaciones se defina la organización industrial necesaria para afrontar los nuevos proyectos en curso y ahí la representación social podrá plantear las disfunciones que detecten.

Vítor Mariño (CUT) ha considerado, en declaraciones a Efe, "sintomático" que el director haya convocado hoy de urgencia a todos los sindicatos tras la jornada de huelga del sábado, que ha calificado como "un éxito" a pesar de "todo el esfuerzo" de la dirección por "boicotearla".

Cree Mariño que la reunión de hoy supone "un punto de inflexión" porque Puech "ha venido a pedir cordura a todos", no solo a los sindicatos.

Ha abundado en que CIG, CUT y CCOO pidieron que este encuentro se celebrara antes de la huelga del sábado y ha añadido que por su parte no quedará y que le darán "un margen de confianza" a la dirección.

Eso sí, ha advertido de que antes de las vacaciones de verano se debe abordar la organización de las líneas de producción en las reunión ordinaria con recursos humanos habitual previa al parón estival, pues de lo contrario no descarta nuevas movilizaciones incluso en agosto.

Manuel Domínguez (CIG) ha valorado por su parte que Puech haya hecho "autocrítica" y ha coincidido con Mariño en que los convocantes de la huelga trataron de reunirse con él en los días previos, sin obtener respuesta.

"Entendemos que esta reunión tuvo que darse antes y la falta de diálogo -por parte de la dirección- fue la que motivó la huelga", ha esgrimido.

Domínguez ha valorado la voluntad de diálogo expresada por Puech, pero ha recalcado que la dirección "tiene que dar pasos ya".