Diario Vasco

Bilbao, 17 jul (EFE).- Un hombre ha sido condenado por la Audiencia Provincial de Bizkaia a catorce años y dos meses de cárcel por maltratar en varias ocasiones y amenazar de muerte a una mujer con la que mantuvo una relación sentimental ocultando que se encontraba casado y por abusar sexualmente de la hija de ésta.

Según recoge la sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, los hechos ocurrieron a finales de 2009, cuando el imputado conoció a la víctima, con quien pasó a residir de lunes a viernes en el domicilio que la mujer tenía en Bilbao.

En otoño de 2014, la mujer rompió la relación al conocer que su compañero sentimental, que le había asegurado que estaba divorciado, en realidad se encontraba casado y había seguido viviendo también con su esposa.

La víctima tenía dos hijos que vivían con ella: una niña de entre 10 y 15 años mientras su madre mantuvo la relación con el imputado, y un niño nacido en 1998.

En su sentencia, la Audiencia impone tres años de prisión por cada uno de los dos delitos de abusos sexuales cometidos contra la hija de la mujer, y le impide acercarse a menos de 500 metros de la menor durante diez años. De igual forma, le condena a seis meses adicionales por un delito de maltrato a la menor.

Además, impone una pena de 22 meses de prisión por maltrato habitual a su excompañera sentimental, a quien impide acercarse a menos de 500 metros durante otros dos años.

De igual forma, establece otras nueve condenas al acusado, con penas que oscilan entre los siete y los nueve meses de cárcel, por distintos delitos de maltrato y amenazas a su excompañera sentimental.

Según recogen los hechos probados, en un momento de la relación con su madre el condenado empujó a la joven sobre el sofá de la sala de la vivienda, le levantó la camiseta y le tocó el pecho con "ánimo libidinoso".

En otro momento, mientras la joven se encontraba con su madre en la cama, el hombre entró en la habitación, bajó a la chica el pantalón del pijama y le tocó los genitales.

En otra ocasión, el encausado pegó a la joven un puñetazo, cuando ésta le recriminó que le dejara en paz.

Como consecuencia de estos hechos, la chica sufre en la actualidad trastorno de adaptación de tipo ansioso con elementos postraumáticos, por el que requiere de tratamiento médico.

Por otra parte, la Audiencia ha considerado probado que el hombre golpeó de forma habitual a la mujer, la llamó "zorra, hija de puta" y le amenazó varias veces con matarla, en una ocasión tras detener el vehículo en un descampado y colocarle una navaja a la altura del cuello.