Diario Vasco

Burgos, 19 may (EFE).- El Villa de Aranda intentará este sábado cosechar en Santander una victoria que le permita llegar a la última jornada de la temporada con opciones de mantener una categoría que podría llegar a perder mañana mismo si no se dan los resultados esperados.

Tras vencer al Naturhouse en el Príncipe de Asturias el fin de semana pasado, el conjunto dirigido por Álvaro Senovilla mantiene el pulso con el Frigoríficos Morrazo, con el que tiene perdido el coeficiente particular a pesar de estar empatados a puntos.

Esa circunstancia obliga al equipo ribereño a ganar sí o sí mañana a un DS Auto Gomas Santander ya descendido que, eso sí, querrá "dejar buen sabor de boca" a su afición en el último encuentro del equipo en casa en Asobal, según ha reconocido el propio Senovilla en declaraciones a Efe.

El objetivo, tal y como ha asegurado el técnico, es "salir a por todas" para ganar al conjunto cántabro mientras se vigila lo que pasa en León, confiando en un tropiezo del Frigoríficos Morrazo que permita al Villa de Aranda depender de sí mismo en la última jornada.

"Tenemos una responsabilidad muy grande", pero el partido de mañana supone una "oportunidad", ya que de no haber ganado el fin de semana pasado al Naturhouse, "las cosas podrían haberse puesto mucho más difíciles", ha reconocido el técnico al tiempo que valoraba al DS Auto Gomas.

"Es un equipo muy dinámico en defensa" y con "buen contraataque ante el que es "muy incómodo" jugar y que "no se nos da especialmente bien", ha añadido.

En principio, está previsto que viaje toda la plantilla, aunque varios jugadores arrastran molestias de diferente intensidad derivadas de la "exigencia" del calendario.

Asimismo, el equipo estará acompañado de varias decenas de seguidores, que se desplazarán hasta Santander para animar en un partido vital para los intereses del club.