Diario Vasco

Valladolid, 19 may (EFE).- El Silverstorm El Salvador y el VRAC Quesos Entrepinares buscarán, este fin de semana, una nueva final vallisoletana de la División de Honor de rugby, para lo cual tendrán que imponerse a dos serios rivales como la Santboiana y el Alcobendas, respectivamente.

El primero que conocerá su futuro será el equipo dirigido por Diego Merino, que el sábado jugará ante el Alcobendas, en un partido que se prevé "muy complicado", ante un rival que ha ido "en clara progresión" y que ya apeó a los vallisoletanos de la Copa del Rey, amén de haberles ganado también en liga.

Por tanto, el VRAC deberá aplicarse en defensa y, sobre todo, mejorar los puntos de encuentro, para hacer frente a un Alcobendas que tiene en su pateador, Bradley Linklater, internacional con España, a su máximo referente, aunque no es el único, ya que cuentan con un "equipo muy consistente en todas las facetas".

Para ello, Merino contará con todos sus jugadores, a excepción de Pedro de la Lastra, que acumula varios golpes y contusiones, y con la duda de su primera línea neozelandés Jody Maihi Allen, los cuales llegan a este encuentro "muy motivados" y con ganas de resarcirse de esa derrota que les impidió disputar la final copera.

Por su parte, el Silverstorm El Salvador se jugará el pase a la final de liga ante su verdugo en la final de la Copa del Rey, la U.E Santboiana, ante la que confían en corregir los errores cometidos en ese partido, con una mejor defensa y, sobre todo, con una "mejor definición", para buscar ensayos.

Los chamizos llegan a este encuentro "en una situación diferente", no solo porque en éste podrá jugar su apertura titular, Hansie Graaf, sino porque el equipo "ha podido estar entrenando dos semanas con más tranquilidad" y son plenamente conscientes de lo que hay que cambiar.

En este sentido, el capitán del equipo, Fernando González Altés, ha asegurado que el equipo "ha trabajado mucho y bien" y esperan que la semifinal "no sea tan táctica para meter ritmo y jugar", que es lo que realmente les gusta, ya que en la Copa no pudieron llevar a cabo ese juego.

"Sabemos que no es un partido más, porque si perdemos nos vamos a casa y ya no habrá otra oportunidad, y por ello hemos entrenado con mucha intensidad, para ofrecer una mejor versión y salir a darlo todo desde el primer minuto", ha añadido González Altés.