Diario Vasco

Moscú, 19 may (EFE).- Los dibujantes españoles Miguel Brieva y Pedro Rojo llegaron a Moscú, en el marco del XVI Festival Anual de Cómics, Novela Gráfica y Manga de Rusia (Kommissia), para presentar su obra y abrir los ojos de la sociedad sobre una serie de asuntos complejos con ayuda del humor y la sátira.

Brieva, cuya agenda en la capital rusa aparte de una exposición en el Centro de Arte Contemporáneo Zverev incluye también talleres para jóvenes dibujantes rusos, llevó a Moscú "una selección variada" de su obra.

"Como aquí no conocen mi trabajo, he hecho una selección un poco variada de mi trabajo: desde la ilustración o el cómic hasta el humor gráfico", dijo Brieva a Efe.

Sus viñetas hacen referencia al "consumo, dinero, capitalismo y otros temas" que suele tratar el artista y cuyo objetivo es hacer una sociedad y un mundo mejores.

Brieva señaló que su obra no tiene un público objetivo porque las cuestiones que trata "apelan a cualquier persona".

"Hay todo tipo de personas, no necesariamente los más jóvenes", explica el artista, que destaca la enorme fuerza del humor y la sátira.

"Son una válvula de escape. El humor nos ayuda a poner los pies en el suelo", subraya.

A pesar de los numerosos desafíos que enfrenta hoy la Humanidad, Brieva ve la luz al final del túnel.

"El motor debe ser la esperanza. El problema es que mucha gente confunde las cosas, piensa que hablar de los problemas es ser amargado y pesimista. Yo no quiero creer que esto sea el fin del mundo, pero justamente por eso tengo que abrir los ojos y ver como son las cosas, porque cerrar los ojos eso sí que no sirve para nada", concluyó.

Por su parte, Pedro Rojo, arabista y presidente de la fundación Al Fanar, ofreció en Moscú una conferencia sobre el cómic y el contenido de su obra.

Rojo habló en particular del proyecto "Kif-Kif: cómics por la inclusión" que promueve valores de tolerancia e igualdad de género.

El principal objetivo del cómic es "luchar contra la islamofobia", explicó el dibujante, quien subrayó que el Kif-kif fue ideado por unos adolescentes de Barcelona, circunstancia que favoreció su buen recibimiento entre grupos de jóvenes de la misma edad en otros sitios.

"Pretendemos que haya una mayor convivencia y menos posibilidades de que los chavales musulmanes se sientan marginados o apartados", señaló.

El proyecto fue premiado como uno de los doce mejores trabajos en la problemática de la lucha contra la radicalización en Europa, destaca Rojo.

"Lo hemos presentado en Bruselas, en Malta, en Atenas, en Francia, en bastantes sitios. Y después de Rusia vamos a Inglaterra", agregó.

El dibujante insistió en que el cómic es una herramienta estupenda para trabajar asuntos tan complejos como la islamofobia para que el miedo al Islam que "nos traen los medios de comunicación y los atentados no termine fracturando la sociedad".

El festival Komissia, el más importante de Rusia, se celebra en Moscú desde hace 16 años, siendo un espacio para el encuentro de profesionales y aficionados del cómic, la novela gráfica y el manga de distintos países.