Diario Vasco

Irún , 19 may .- El Bidasoa-Irún necesita ganar este sábado al Recoletas Atlético Valladolid para garantizar matemáticamente la permanencia y no tener que sufrir en una última jornada en la que visita al Balonmano Cangas.

Los iruneses parecen haber llegado con el depósito en reserva a estas últimas jornadas y, como todavía no se han salvado, los nervios han aflorado en el club de Artaleku que, a pesar de todo ello, lo tiene bien para seguir un año más en Asobal.

Es posible incluso que una derrota contra los vallisoletanos no tenga mayor trascendencia si Villa de Aranda o el propio Cangas no ganan sus partidos, porque entonces la continuidad en la máxima división del balonmano sería un hecho para los vascos.

La baja del veterano Iago Muiña ha pasado factura en forma de derrotas ante el Liberbank Ciudad Encantada y contra un Balonmano Benidorm que parece otro de la mano de Zupo Equisoain y que hizo hincar la rodilla al Bidasoa en la última jornada de la Liga.

Sólo el extremo Kauldi Odriozola, 12 y 7 goles en los dos últimos partidos, parece estar enchufado en este cierre de la temporada pero Bidasoa necesita más, sobre todo la aportación de Nonó que cuando suelta el brazo con acierto acerca el triunfo al lado amarillo.

El conjunto guipuzcoano, que planifica su próxima temporada en Asobal, tratará de ofrecer también a su afición una victoria que premie el compromiso y la masiva asistencia para apoyar a su equipo que le ha brindado este año a los de Cúetara.