Diario Vasco

A Coruña, 19 may (EFE).- El entrenador del Deportivo, Pepe Mel, ha asegurado este viernes que el conjunto coruñés intentará dejar buen sabor de boca en el último encuentro de la temporada, ante la UD Las Palmas, que afrontan los coruñeses como "una batalla contra" sí mismos tras haber sido incapaces de sellar la permanencia hasta la penúltima jornada.

"La batalla ahora es contra nosotros mismos. El resultado al espectador no le va a importar mucho, es un partido para nosotros mismos, para irnos con la sensación de que podemos hacer muchas más cosas, para hacer acto de contrición, para ver que si soy capaz de hacer cosas buenas es que he estado perdiendo todo el año", comentó en rueda de prensa.

El técnico explicó que haber logrado la permanencia la semana pasada y saber que "el futuro del Dépor está asegurado" les "hace estar más tranquilos".

"Pero estamos en deuda con la gente y tenemos un partido por lo menos para empezar a pagar esa deuda", dijo respecto a la afición del conjunto coruñés, que esta semana ha dejado patente su malestar en los comunicados que publicaron la Federación de Peñas y el grupo ultra Riazor Blues.

"Todo el mundo se expresa según lo que ha visto porque el espectador reacciona según lo que ve y eso nos tiene que servir de acicate para mejorar en todos los estamentos del club para que las cosas salgan mejor, para estar a la altura de lo que ellos nos demandan", sostuvo.

Mel aseguró que el Deportivo "no se puede conformar con salvarse un partido antes" porque debe "aspirar a muchas más cosas".

"Para el aficionado que sigue al Dépor, que lo lleva dentro, entiendo que no esté contento, que no es suficiente. Seríamos sordos y muy malos profesionales si a la gente que nos está marcando el camino, nuestra propia gente, no le hacemos caso. Futbolistas, cuerpo técnico, el club tenemos que trabajar por un futuro muy diferente", afirmó.

Además, apuntó que la decepción de la gente no tiene que ver "con el pasado" (justo este viernes se cumplen 17 años del título de Liga del Deportivo), sino "con el presente".

"Es la misma afición que aplaudió a rabiar ante el Atlético, el Barça o que se desplazó mayoritariamente a Gijón a un partido en que nos jugábamos la vida. Todos estamos decepcionados, seguramente ellos más, porque se esperaban un Depor con más expectativas", admitió.

Con vistas al futuro, dijo que el Deportivo debe "mejorar el equipo en todas las parcelas, manteniendo una base" de la temporada actual para poner "cimientos fuertes".

"Hay que acertar en el Dépor del futuro. El pasado, pasado está, incluyendo el presente. Nos queda un partido sabiendo que tenemos que jugarlo a disposición del criterio de la grada. Tendremos que asumir todos si muestran su descontento. Lo único que les prometo es que vamos a trabajar duro para que una temporada así no vuelva a pasar", declaró.

Enfrente tendrá a otro rival que nada se juega, la UD Las Palmas, en la que será la despedida de Quique Setién como preparador del conjunto canario.

"No soy quien para valorar nada de Quique Setien", explicó Mel, quien afirmó que el equipo insular "lo ha hecho francamente bien" durante gran parte de la temporada porque sus jugadores estaban "enchufados".

"Pero las temporadas al final se tuercen por mil cosas y seguramente querría acabar más alto", dijo el técnico del Deportivo, quien deseó "suerte" al entrenador cántabro allá "donde vaya".