Diario Vasco

Caracas, 21 abr (EFE).- La oposición venezolana responsabilizó hoy al Gobierno de Nicolás Maduro por los disturbios registrados la noche del jueves y la madrugada del viernes en la parroquia popular El Valle, en el oeste de Caracas, donde murieron once personas y otras seis resultaron heridas.

"Los saqueos fueron promovidos por el Gobierno y hechos por grupos paramilitares", afirmó el diputado opositor José Guerra, natural de esa localidad, en rueda de prensa junto a varios dirigentes de la plataforma antichavista Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

El parlamentario, que ha sido señalado por el Ejecutivo como promotor de "actos terroristas", indicó que la violencia en esa zona de la capital venezolana la inició la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) que, según aseguró, disparó hacia edificios y lanzó bombas lacrimógenas para dispersar una protesta opositora.

Guerra señaló que esa protesta se intensificó por lo que la GNB aplicó una "primera tanda de represión" en las cercanías de un hospital materno infantil y "el humo de las bombas lacrimógenas se extendió hasta el materno y tuvieron que evacuarlo", añadió.

"Las bombas lacrimógenas no las tenemos nosotros, sino los funcionarios de la GNB y los paramilitares del Gobierno", sostuvo en respuesta a las declaraciones que anoche hizo la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, que acusó por este ataque a "bandas armadas contratadas por la oposición".

Por su parte, el presidente del Parlamento venezolano, Julio Borges, pidió a Maduro "tomarse en serio la crisis que está viviendo Venezuela" y retó "a que presente una solución mejor" que la que promueve la MUD de convocar elecciones.

El Ministerio Público (MP) de Venezuela elevó hoy a once las muertes ocurridas durante los "hechos de violencia" que se produjeron el jueves y viernes en la parroquia popular El Valle, en el oeste de Caracas, donde otras seis personas resultaron heridas.

Medios locales aseguraron hoy que al menos unas díez personas fallecieron anoche al participar en un saqueo en una panadería de la parroquia El Valle y que ocho de ellas habían muerto electrocutadas y dos murieron por disparos de bala.