Diario Vasco

Bruselas, 21 mar (EFE).- La Comisión de Desarrollo del Parlamento Europeo (PE) aprobó hoy un informe que pide a la Comisión Europea que tome la iniciativa legislativa para que no se permitan abusos laborales en ningún escalón de la cadena de producción textil.

El texto, del que fue ponente la eurodiputada de Podemos Lola Sánchez, reclama asimismo un etiquetado especial para los productos elaborados de forma sostenible, de forma que los ciudadanos tengan más información sobre el origen de las prendas.

Para prevenir tragedias como la de la factoría Rana Plaza en Bangladesh en 2013, los eurodiputados proponen que futuras normas obliguen a las empresas a tener "diligencia debida" durante toda la cadena, en especial prestando atención a los derechos de las mujeres y los niños.

Asimismo, se sugiere introducir un sistema de preferencias comerciales para los países que cumplen con la legislación internacional y respeta los derechos humanos y laborales.

Más allá, reclaman ayudar a promover los derechos de asociación de los trabajadores en países en desarrollo y ayuda en la investigación de accidentes.

Igualmente, además de las etiquetas de sostenibilidad en la ropa, los eurodiputados abogaron porque las instituciones europeas pregonen con el ejemplo y solo encarguen productos promocionales y de mercadotecnia a fabricantes con conciencia social.

"La UE tiene maneras de establecer reglas comunes para obligar a cumplir con los derechos humanos y así se lo pedimos. La autorregulación de las empresas siempre es bienvenida, pero los ciudadanos esperan más", señaló la ponente española del texto, aprobado por 14 votos a favor, dos en contra y ocho abstenciones.

En declaraciones a los medios tras el voto, Sánchez celebró que "el PP finalmente se haya abstenido y no haya votado en contra".

"Trabajaremos para que en el texto que votaremos en pleno el PP también se sume a votar a favor", apuntó Sánchez, que dijo que "no se puede ser cómplice de las violaciones de derechos humanos en el mundo".

El informe se someterá al pleno de la Eurocámara previsiblemente en la sesión del 26 de abril.

Según datos de los que se hace eco el informe de la Organización Mundial del Comercio (OMC), más del 70 % de los textiles que llegan a la UE son importaciones de China, Bangladesh, India, Vietnam, Camboya e Indonesia.

La mayoría de marcas para las que confeccionan venden a bajo precio y tienen fechas de entrega ajustadas, una sobrecarga de trabajo que pagan los empleados, en condiciones de precariedad.

En Rana Plaza murieron alrededor de 1.200 personas por el derrumbe de la fábrica, un suceso tras el que varios países europeos tomaron iniciativas individuales contra la precariedad del textil e incluso la Comisión Europea prometió medidas, aunque todavía no se han puesto sobre la mesa.