Diario Vasco

Madrid, 21 mar (EFECOM).- El presidente del Instituto de Crédito Oficial (ICO), Pablo Zalba, ha defendido hoy que el papel que debe desempeñar la banca pública en el sistema financiero español es el de complementar a la banca privada y, por lo tanto, no entrar a competir con ella.

Durante un desayuno informativo de las Tertulias Sociales y de Economía organizado por Aragonex, ha reiterado que la banca pública "no debe competir jamás con la banca privada".

Sobre la petición de Unidos Podemos al Gobierno de crear un sector público bancario formado por Bankia, Banco Mare Nostrum (BMN) y el ICO, ha afirmado que ya existe una banca pública que es la entidad que preside y "que está jugando un papel clave en la economía española".

Zalba ha resaltado que en el actual momento de recuperación económica y de mayor acceso al crédito, el ICO se debe centrar en la concesión de financiación a largo plazo y en la internacionalización de la empresa española, "que está siendo uno de los factores crecimiento de empleo".

En esta línea, ha subrayado que el ICO está trabajando con entidades multilaterales iberoamericanas, como el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), la Banca Centroamericana de Integración Económica (BCIE) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organismos con los que ha firmado diferentes acuerdos para fomentar la inversión de empresas españolas.

En su intervención, Zalba ha asegurado que la economía española crecerá un 2,7 % en 2017, dos décimas más de lo establecido en el último cuadro macroeconómico del Gobierno.

También ha recordado que el crecimiento del pasado ejercicio fue del 3,2 %, con 541.000 nuevos puestos de trabajo, "una cifra impensable hace cinco años", que en su opinión se ha logrado gracias a las reformas emprendidas por el Ejecutivo.

En este sentido, ha mencionado la reforma laboral y la del sistema financiero y ha considerado que sin esta última la economía no crecería al ritmo que lo está haciendo.

Zalba también ha señalado que el sistema bancario se enfrenta a dos retos, por un lado, la baja rentabilidad como consecuencia de los bajos tipos de interés, y por el otro, las "tecnologías disruptivas", que han fomentado la entrada al sector de competidores no tradicionales como Facebook o Amazon.