Diario Vasco

Taipei, 20 mar (EFE).- China ha intensificado su presión económica sobre Taiwán y el bloqueo internacional a la isla gracias a su fuerza en organismos internacionales y la aplicación de su influencia sobre otros países, dijo hoy un organismo oficial taiwanés.

En un informe sobre la situación regional tras la toma de posesión del presidente estadounidense, Donald Trump, el Consejo de Asuntos de China Continental (CACC), recordó que el comercio bilateral registró en 2016 una baja interanual del 0,7 por ciento y el de turistas chinos a la isla sufrió un recorte del 16,2 por ciento.

Tras la toma de posesión de la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen, que no acepta que Taiwán sea parte de China, como le exige Pekín, "las relaciones se han enfriado, pero son pacíficas" y el Gobierno chino ha utilizado su poderío económico como arma política, dijo el consejo.

Se han interrumpido las relaciones oficiales relacionadas con acuerdos comerciales y económicos bilaterales, pero se mantienen las comunicaciones y contactos rutinarios, señaló el CACC.

En este ambiente de creciente tensión, en el que China ha intensificado su retórica contra la independencia y a favor de que Taiwán abrace el principio de una sola China, también han caído las inversiones taiwanesas en suelo chino, un 11,8 por ciento interanual en 2016, según el informe.

"Los intercambios económicos son la base del desarrollo pacífico de las relaciones en el Estrecho, por lo que China continental debería volver a la negociación por el bien de los habitantes de ambas partes", dijo el CACC.

En el plano internacional, Pekín ha intensificado su bloqueo internacional a Taiwán, el fomento de la política de una sola China y la presión sobre los aliados diplomáticos de la isla, agregó el consejo.

Los lazos entre China y Taiwán se han deteriorado desde la toma de posesión de Tsai, en mayo del año pasado, en especial tras su llamada al entonces presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, y dado que Washington es el principal garante de su seguridad, su futuro depende de la política de Trump hacia China y la isla.