Diario Vasco

Zaragoza, 20 mar (EFE).- El nuevo entrenador del Real Zaragoza, César Láinez, ha señalado hoy en su presentación como técnico del primer equipo que la situación actual, a tres puntos del descenso, se revierte con "actitud, rectitud, responsabilidad y saber" lo que representa el club.

Láinez ha añadido que ahora solo piensa en intentar puntuar en el próximo partido en Elche y que el objetivo es "distanciarse lo máximo posible de la zona de abajo".

"Esto pasa por sacar los tres puntos en Elche y si no son los tres, uno, pero el objetivo para la plantilla tiene que ser algo cercano", ha comentado.

Para lograrlo, el nuevo preparador zaragocista espera que el equipo crea en él igual que lo va a hacer Láinez en sus nuevos jugadores.

Igualmente, opina que el Real Zaragoza tiene plantilla para salvar la situación. "Siete u ocho puntos se han ido en los últimos minutos, es un equipo que fuera de casa ha sido capaz de marcar siempre pero lleva una sangría goleadora importantísima y eso en Segunda te penaliza".

A este respecto, ha explicado que cuando logró el ascenso a Primera en su época de jugador del club maño algunas de las bazas para lograrlo fueron la seguridad defensiva y encajar pocos goles.

"Si tienes la virtud de adelantarte en el marcador hay que saber jugar con esa situación y leer los partidos de manera distinta a como se venían leyendo hasta ahora porque, evidentemente, con eso no daba para sacar los partidos", ha analizado.

A pesar de esto, el nuevo entrenador del Real Zaragoza ve al equipo capacitado para sacar adelante la situación, porque ha indicado que no recordaba a ningún equipo que hubiera sido superior de una manera abrumadora y porque ha competido en todos los encuentros, aunque ha insistido en que los partidos tienen muchas fases y que "hay que saber leerlos".

César Láinez ha reconocido que cuando la situación viene mal dada el jugador merma sus posibilidades en el aspecto psicológico, algo que dice haber sentido cuando estaba en activo y que, a este respecto, lo único que puede tratar de llevarles es su experiencia de que tienen que dar "el máximo rendimiento durante los 90 minutos".

Sobre la especial forma de ser de los aficionados de La Romareda, ha recordado que siendo profesional ha visto a 30.000 personas gritando en La Romareda para que el "Toro" Acuña fallara un penalti y echaran a "Txetxu" Rojo o chillar durante toda la segunda vuelta, cuando el entrenador era Paco Flores, porque estaba en su contra y que, aun así, ascendieron.

A pesar de esto cree que si el equipo es capaz de darle la vuelta a toda esa adversidad y convertirla en paciencia también se verá, como la vivió él, a una afición que lleva en volandas al equipo cuando ni siquiera era capaz de dar dos pases seguidos.

César Láinez cree que no debe pedirle nada a los seguidores porque es de la opinión de que "si uno no da es difícil recibir".

"Si el equipo es comprometido, agresivo, competitivo, si busca la puerta contraria o si defiende como tiene que defender pues la gente se implicará. Por contra si está roto, partido o si baja los brazos, se entiende indiferencia y entonces es difícil pedir algo si no damos nada a cambio", ha resaltado.

El preparador zaragocista, que se hará cargo del equipo hasta finalizar la actual temporada, opina que tanto Cani como Zapater son piezas importantes del equipo porque ya han vivido situaciones similares y que son los que tienen que "sacar las castañas del fuego por su trabajo, calidad y zaragocismo".

"Tienen que ser los líderes de lo que pueda ser este nuevo Real Zaragoza. Lo están siendo pero tienen que dar un paso más adelante y yo se lo voy a exigir", ha apostillado.