Diario Vasco

Roma, 20 mar (EFE).- Los Estados europeos y africanos afectados por la inmigración del Mediterráneo central acordaron hoy en Roma ofrecer apoyo logístico para controlar la frontera marítima del norte de África, desde donde los inmigrantes zarpan hacia Italia.

El Grupo de contacto del Mediterráneo Central (CMCG), que engloba a Austria, Francia, Alemania, Italia, Libia, Malta, Eslovenia, Suiza y Túnez, celebró hoy en Roma una reunión de ministros del Interior y a la que también acudió el jefe del Gobierno de unidad nacional libio designado por la ONU, Mohamad Fayez al Sarraj,

Firmaron una declaración en el que los ministros expresan su intención de "intensificar la coordinación constante, la cooperación y el intercambio de experiencias e información en la gestión de flujos migratorios".

Para ello, entre otras medidas, destinarán más fondos "a apoyar los proyectos que aumenten la capacidad de gestión de la inmigración y promuevan el desarrollo social, institucional y económico de los países de origen de la inmigración", también mediante la formación.

También tratarán de "reforzar la protección de las fronteras a través de específicos programas de formación, de intercambio de información y proporcionando medios, equipamiento y tecnología, para aumentar su capacidad operativa.

Los ministros calificaron de "inaceptable" que únicamente en 2016 más de 4.500 inmigrantes murieron o desaparecieron en el mar, mientras que 181.000 llegaron a puertos europeos, sobre todo italianos.

Los datos registrados en lo que va de año apuntan una "tendencia al alza" de la inmigración en 2017 y hasta hoy han llegado a Italia 18.232 inmigrantes, un 31,88 % que el año pasado y un 80,96 % más que en el mismo periodo de 2015.

En el encuentro del CMCG también participó el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, quien defendió que "solo el compromiso común puede permitir regular los flujos migratorios en el Mediterráneo".

En este sentido volvió a llamar a la Unión Europea (UE) para que "trabaje a largo plazo" en el control del flujo migratorio que afecta a la frontera sur del continente y para que se haga cargo "de acoger a quien tiene derecho al asilo y de repatriar a quienes no".

Los medios señalaron hoy que la presencia de Sarraj en Roma, a pesar de la delicada situación en su país, se debe a que ha llegado con peticiones para implementar el acuerdo establecido con Italia el pasado 2 de febrero, y que está apoyado por la UE.

Entre sus peticiones, según el rotativo "Corriere della Sera", están "10 naves para la búsqueda y rescate, 10 lanchas para los controles de las costas, cuatro helicópteros y 24 lanchas", así como otro tipo de material como ambulancias o teléfonos satelitales.

El ministro italiano del Interior, Marco Minniti, dijo que antes del final de abril o la primera mitad de mayo "serán entregadas a Libia las primeras diez lanchas patrulleras" acordadas.

El acuerdo establece que cuando las autoridades libias sean capaces de controlar sus confines marítimos y puedan rescatar ellos mismos a los inmigrantes en alta mar, estos serán trasladados a "campos de acogida construidos con organizaciones humanitarias y en pleno respeto a los Derechos Humanos", explicó Minniti.