Diario Vasco

Seúl, 20 mar (EFE).- Corea del Sur ha presentado una apelación ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por el boicot encubierto de China contra sus bienes y servicios a raíz del despliegue de un escudo antimisiles, anunció hoy el ministro surcoreano de Comercio, Joo Hyung-hwan.

"El 17 de marzo, el Gobierno surcoreano realizó un apelación ante el Consejo del Comercio de Servicios de la OMC para que determine si las medidas chinas sobre las industrias minorista y del turismo surcoreano violan las regulaciones del organismo", dijo el ministro ante la Asamblea Nacional.

La apelación no supone una demanda legal ante la OMC, puesto que aún no se considera probado que el Gobierno chino ha impuesto las mencionadas medidas.

No obstante, Seúl considera que China viola las dos principales cláusulas del marco de la OMC, la que hace referencia al trato igualitario de todos los socios comerciales de un país y la que aboga por no discriminar entre bienes nacionales e importados.

"El Gobierno chino puede que no admita que está tomando medidas de represalia en contra de la decisión del THAAD, pero nosotros tenemos la obligación de señalar ese supuesto. Estamos recabando pruebas y también nos encargaremos de atajar el trato injusto a empresas surcoreanas", añadió el ministro.

Las palabras de Joo llegan en un momento en el que la presión de las autoridades chinas sobre productos y empresas surcoreanas se ha redoblado después de que el pasado 7 de febrero se anunciara el inicio de la instalación del escudo antimisiles estadounidense THAAD en territorio surcoreano.

Especialmente notoria es la presión sobre la empresa Lotte, que tiene cerrados el 90 por ciento de sus supermercados en el país vecino desde que oficializó el traspaso de unos terrenos para instalar el THAAD el pasado 28 de febrero.

China asegura que los radares de este escudo antimisiles, cuyo objetivo es derribar misiles norcoreanos que puedan caer sobre Corea del Sur, puede servir para espiar sus bases militares y ha protestado insistentemente desde que en julio del año pasado Seúl y Washington acordaron su despliegue.

El boicot ha tenido como objetivo a la industria cosmética, cuyos productos han sido rechazados por las aduanas en grandes cantidades; a los productos audiovisuales y también las actuaciones de cantantes surcoreanos, que han desaparecido de las pantallas chinas, o al turismo, pues Pekín ha ordenado dejar de vender paquetes turísticos a Corea del Sur.