Diario Vasco

Monachil , 19 mar .- Veintiún años después de los de esquí alpino, la estación andaluza de Sierra Nevada volvió a organizar con éxito unos Mundiales, en este caso la segunda edición conjunta de los de snowboard (tabla de nieve) y freestyle, que se cerraron este domingo con el slopestyle de esquí acrobático.

Durante estas dos semanas, Sierra Nevada situó a Andalucía como capital mundial de la nieve, con unos campeonatos que supusieron de nuevo un éxito organizativo y deportivo, con dos platas para España, gracias a Lucas Eguibar y Regino Hernández en boardercross, cara y cruz de unos Mundiales que lloraron la muerte del seleccionador español de esa disciplina del snowboard, Israel Planas.

Dos años después de los de Kreischberg (Austria), los de Sierra Nevada 2017 albergaron, en la segunda edición conjunta de estos campeonatos, 13 disciplinas de las que diez serán olímpicas dentro de un año, en los Juegos de invierno de PyeongChang (Corea del Sur).

Espectaculares modalidades que arrancaron con los baches, en la pista de La Visera, bajo el radiotelescopio. Donde el primero en igualar los dos oros que en 1996 ganaron a pies del Pico Veleta el italiano Alberto Tomba y la sueca Pernilla Wiberg fue el japonés Ikuma Horishima, que sorprendió al canadiense Mikael Kingsbury y se llevó los dos títulos.

La australiana Britteny Cox ganó la prueba individual, por delante de la francesa Perrine Laffont, que a esa plata añadió el oro un día después en los baches duales.

Después de los baches, toda la acción se trasladó a la zona de grandes saltos (Big Air en snow; y Aerials, con esquís), en la parte baja de la pista Neveros; y, sobre todo, al Snowpark Sulayr de Sierra Nevada, donde se disputaron el slopestyle y el halfpipe de ambas modalidades deportivas, así como el boarder- y el skicross.

Los Mundiales, inaugurados por el Rey Felipe VI -21 años después de que su padre, el Rey Juan Carlos I, ahora Rey emérito, abriese oficialmente los de alpino- contaron de nuevo con la presencia del monarca español, en visita privada, el primer fin de semana.

Felipe VI -acompañado siempre por Eduardo Roldán, único español miembro del Consejo de la FIS (Federación Internacional de Esquí), que en los campeonatos de Sierra Nevada representó al presidente de ese organismo, el suizo Gian-Franco Kasper- quiso mostrar de esta forma su apoyo a la organización de los Mundiales y a la selección española.

Y no pudo elegir mejor momento, porque, en soleada jornada dominical, el guipuzcoano Lucas Eguibar -ganador de la Copa del Mundo de la disciplina hace dos temporadas- hizo historia al capturar la plata en el boardercross, una prueba en la que sólo lo superó el francés Pierre Vaultier, campeón olímpico y ganador del último gran Globo de Cristal. Y en la que, en chicas, se impuso la estadounidense Lindsey Jacobellis.

Tan sólo 24 horas después, Eguibar, de 23 años, y Regino Hernández, nacido en Ceuta hace 25 y que compite para la federación andaluza, lograban una segunda medalla de plata para España, en el boardercross por equipos, que ganaron para Estados Unidos Hagen Kearney y Nick Baumgartner.

'Luki' y Regino -primer andaluz que gana una medalla en un Mundial de invierno- hicieron historia con dos platas que hay que anotar en el haber de Israel Planas, el técnico estrella de la federación española (RFEDI).

Protagonista de la noticia dramática de los campeonatos, 'Isra', padre deportivo del equipo español que también integran el cántabro Laro Herrero y el 'skiman' italiano Luca Trionte, sufrió, el pasado miércoles, un infarto cerebral, según comunicó la RFEDI.

Y el viernes se confirmaba su deceso, en un episodio que provocó el llanto en Sierra Nevada y dejó en auténtico estado de shock al mundo del snowboard en España.

Que gracias a estos trofeos acabó decimotercera en el medallero final, que encabezó Estados Unidos, con seis oros, tres platas y cuatro bronces, tras firmar un 'doblete' gracias a Mcrae Williams y Gus Kenworthy en la prueba que cerró este domingo los campeonatos, el slopestyle de esquí acrobático.

Poco después de que la francesa Tess Ledeux llamase la atención al ganar el oro en esa disciplina con sólo 15 años.

El austriaco Andreas Prommegger emuló al nipón Horishima en la segunda semana de competición al capturar dos oros en las disciplinas alpinas del snowboard. Prommegger ganó el gigante y el eslalon paralelos, en ambas ocasiones por delante de su compatriota Benjamin Karl.

El gigante de snowboard, reubicada al jueves, fue la única prueba que sufrió un aplazamiento, debido a la nieve y, sobre todo, a los fuertes vientos, que cancelaron la jornada del pasado martes.

En chicas brilló la checa Ester Ledecka: ganó oro en gigante y plata en el eslalon de 'snow'. Ledecka entró en la historia, al convertirse en la primera en competir en un mismo año en dos Mundiales de nieve distintos, tras haberlo hecho en febrero en los de esquí alpino, en St.Moritz (Suiza).

Y entre los momentos álgidos de los espectaculares campeonatos que concluyeron este domingo hay que destacar a la austriaca Anna Gasser, que ganó el Big Air de snowboard al recibir la puntuación perfecta (100.00) en el tercero de sus intentos de la prueba disputada el viernes. Gasser, de 25 años, se convirtió de esta forma en la 'Nadia Comaneci' de los Mundiales de Sierra Nevada.

En cuyo medallero final Francia fue segunda -por detrás de EEUU-, con cuatro oros, cinco platas y cuatro bronces. Austria -ganando todos sus trofeos sólo en snowboard- fue tercera, con cuatro oros y dos platas, en los Mundiales conjuntos, cuya tercera edición tendrá lugar, dentro de dos años, en Park City (Estados Unidos).