Diario Vasco

A Coruña, 19 mar (EFE).- Cientos de aficionados del Deportivo y algunos del Celta de Vigo han esperado la llegada de los autobuses de los dos equipos en los aledaños del estadio de Riazor, donde no se han registrado incidentes.

Los seguidores se agolparon tras un cordón de seguridad delimitado por vallas y efectivos de la Policía Nacional, desde donde entonaron cánticos de apoyo al Deportivo y contra el Celta.

Se encendieron algunas bengalas a la llegada del autobús del conjunto local y solo voló un casco de cerveza cuando, minutos después, apareció por la misma calle el vehículo que trasladó al equipo del argentino Eduardo 'Toto' Berizzo.

El partido fue declarado de alto riesgo y un amplio dispositivo policial ha velado por la seguridad en el derbi gallego.

Los dos equipos ya han comprobado el estado del césped de Riazor, en el que se enfrentarán a partir de las 18:30 horas.