Diario Vasco

Al Qayara , 2 dic .- La contaminación por los incendios de los pozos petroleros de la localidad septentrional iraquí de Al Qayara, causados por los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI), amenaza la salud de sus habitantes y la agricultura.

Las llamas todavía arden en esos yacimientos, pese a que han pasado más de tres meses desde que los incendiaran los combatientes del EI durante su huida de la zona, tras ser derrotados por el Ejército iraquí.

Las columnas de denso humo negro cubren el cielo y han convertido los días en noche en Al Qayara, ubicada a unos 55 kilómetros al sur de Mosul, capital de la provincia de Nínive.

Uno de los responsables de la Compañía Petrolera del Norte (de Irak), Mohamed Ibrahim, dijo en declaraciones a Efe, desde cerca de uno de esos pozos, que equipos especializados llevan meses intentando apagar las llamas, pero sólo han logrado extinguirlas en uno de ellos.

"Actualmente, estamos dedicados a sofocar las llamas del pozo 39, en el que llevamos más de veinte días ininterrumpidos de trabajo, y todavía tenemos más de veinte pozos con incendios", precisó la fuente.

Recordó que la organización yihadista instaló alrededor de 182 artefactos explosivos en el interior de esos yacimientos, que producían más de 2.000 barriles de crudo. Algunas bombas fueron desactivadas, mientras que otras estallaron, recordó Ibrahim.

Por su parte, el director de Sanidad de la comarca de Al Qayara, Jeiri Auad al Jafayi, advirtió a Efe de que las nubes de humo negro propagan gases tóxicos que afectan fuertemente a los habitantes de la región.

"Especialmente a los niños y ancianos, y hay que tener en cuenta que estos gases suponen un grave riesgo a largo plazo para la salud ya que causan enfermedades cancerígenas", concluyó el galeno.

En ese sentido, los habitantes locales se quejan de los daños que sufren debido a esta contaminación.

"Nuestros hogares, ropas y todas nuestras pertenencias están tiznadas por el humo negro, hasta nuestras caras están ennegrecidas, por lo que no podemos permanecer fuera de casa", se lamentó un campesino local, identificado como Fajri Naif al Yaburi, de 47 años.

Aseguró que la situación es crítica para la gente, especialmente niños y ancianos, y peor para los que sufren de asma bronquial, por lo que instó a los órganos competentes a acelerar la extinción de esos incendios.

Por otra parte, predijo que esta temporada agrícola fracasará ya que el humo daña las cosechas, y Al Qayara se destaca por la producción de trigo y cebada.

"Esta situación causará graves pérdidas a los agricultores, cuya subsistencia depende en gran medida de la agricultura, que genera importantes ingresos", puntualizó Al Yaburi.

El comandante de la Policía Federal de Irak, general Raed Shaker Yudet, por su parte afirmó a Efe que sus efectivos han logrado recuperar un total de 56 pozos de crudo en la comarca de Al Qayara.

"Los yihadistas usaban esos pozos para financiar su maquinaria bélica y operaciones terroristas, mediante la venta de grandes cantidades de crudo a países vecinos", dijo el alto mando de seguridad.

No obstante, Yudet destacó que sus fuerzas, con el respaldo de aviones de guerra iraquíes, destruyeron la flota de camiones cisternas que el EI usaba para transportar el petróleo que robaba de esos pozos.

La Agencia Espacial de EEUU, NASA, difundió recientemente imágenes obtenidas por sus satélites que muestran una densa nube negra sobre los cielos de Al Qayara, producto de las llamas en los pozos de crudo.

En ese contexto, alertó de una tragedia ambiental debido a la propagación de partículas de dióxido de carbono en la atmósfera, que podría durar varias semanas o meses, dependiendo de la continuación de los incendios si las autoridades no se apresuran a apagarlos.

Por su parte, los equipos de extinción de incendios prosiguen con sus esfuerzos mientras las nubes de humo negro se extienden hacia Mosul y Erbil, la capital de la región autónoma del Kurdistán iraquí, debido a los vientos.