Diario Vasco

Tokio/Seúl, 2 dic (EFE).- Japón y Corea del Sur decidieron hoy endurecer sus sanciones unilaterales a Corea del Norte, un gesto destinado a incrementar el aislamiento del régimen que lidera Kim Jong-un y que complementa la última resolución de la ONU.

Las medidas de presión adicionales de Tokio y Seúl serán aplicadas también en coordinación con Washington, y consisten en ampliar las restricciones que estos países mantienen sobre el comercio con Pyongyang y sobre la circulación de personas y capital que tengan posibles vínculos al régimen.

Está por ver si todo ello tiene un impacto real en Corea del Norte, un país que ya se encuentra prácticamente aislado económicamente y que ha seguido adelante con sus programas de desarrollo armamentístico pese a las continuas rondas de sanciones de la comunidad internacional.

La resolución 2321, adoptada el miércoles por el Consejo de Seguridad de la ONU, va aun más allá en las medidas de presión que el organismo ha aplicado en los últimos años, sobre todo el duro paquete impuesto tras el anterior ensayo nuclear de enero.

En particular, se centra en reducir las exportaciones de carbón de Corea del Norte, su principal venta significativa al exterior y fuente de divisas, y prohíbe también la de metales no ferrosos como el cobre o la plata, además de imponer otras restricciones comerciales.

Estas medidas buscan cerrar las vías de financiación de Corea del Norte y forzarla a abandonar el desarrollo de armas nucleares, algo que se considera poco probable ya que el régimen de Kim Jong-un las considera el principal pilar de su estrategia de defensa.

En el caso de Tokio, las nuevas sanciones consisten en ampliar las "listas negras" de personas y grupos residentes en Japón que tienen vetada la entrada en Corea del Norte y cuyos activos están congelados, y en extender la prohibición de amarre a navíos nipones que hayan pasado por puertos del país vecino.

Tokio aplica actualmente un veto unilateral al reingreso en el Norte de miembros de la Asociación de Residentes Coreanos en Japón (conocida como Chongryon), entre los cuales hay ingenieros que se cree que han colaborado en los programas norcoreanos de desarrollo de misiles y armas nucleares.

Asimismo, Corea del Sur ha añadido a su propia "lista negra" a figuras cercanas a Kim Jong-un, al considerar que "desempeñan un papel crucial en el desarrollo de armas de destrucción masiva y contribuyen a los esfuerzos del régimen para obtener divisas" indicó a Efe un portavoz del Ministerio de Exteriores.

Seúl estima que todas las sanciones impuestas desde marzo por la comunidad internacional y por países de forma unilateral han impedido que Corea del Norte ingrese unos 200 millones de dólares (187 millones de euros) en divisas extranjeras.

También destaca la inclusión en la lista surcoreana de una empresa de China, Dandong Hongxiang Desarrollo Industrial, y cuatro de sus ejecutivos, ya que es la primera vez que Seúl impone sanciones a una firma con sede en este país.

Dandong Hongxiang y parte de su directiva ya fueron objeto de sanciones de Estados Unidos por sospechas de haber exportado a Corea del Norte óxido de aluminio, un ingrediente que pudo ser utilizado para fabricar armas nucleares.

Corea del Norte, por su parte, criticó hoy las nuevas sanciones de la ONU y amenazó con "medidas de respuesta más duras de autodefensa", según un comunicado de la agencia estatal KCNA.

Pyongyang justificó sus últimos ensayos atómicos como "pasos prácticos" para hacer frente a la "amenaza nuclear" y a las sanciones que aplican Estados Unidos y "otras fuerzas hostiles", añadió la nota.

Con la prueba nuclear de septiembre, la quinta y más potente después de las de 2006, 2009, 2013 y enero de este año, Corea del Norte aseguró haber detonado por primera vez una cabeza atómica acoplable a los misiles de su nutrido arsenal.