Diario Vasco

Jerusalén, 2 dic (EFE).- Israel compra sus submarinos a un holding alemán que cuenta entre sus principales inversores con el Gobierno de Teherán, denuncia hoy en titulares el diario Yediot Aharonot.

"Irán es socia en la empresa que vende submarinos a Israel", dice en primera página el diario de mayor tirada del país, en una nota en la que describe la histórica relación financiera entre el grupo Thyssenkrupp e Irán, que se remonta hasta la Segunda Guerra Mundial.

Según este medio, hacia 1977 la empresa estatal IFIC, que canaliza las inversiones iraníes en el extranjero, llegó a tener una participación del 24,9% de Thyssenkrupp, aunque esta aún no tenía bajo su tutela los astilleros HDW, fabricante de los submarinos Dolphin.

Su compra la realizó en 2005, poco después de que Washington declarase a Irán como parte del "eje del mal" y le exigiera reducir la participación de este país en su cartera de inversores.

Irán tenía entonces el 7,8% por ciento de las acciones del grupo germano -el tercer inversor-, pero las vio reducidas a su actual 4,5% por presiones del entonces presidente George W. Bush, revela el diario.

Por aquel entonces Israel lanzaba una campaña internacional para imponer sanciones a Irán por el desarrollo de su programa nuclear, frenado en 2015 en un acuerdo internacional que impulsó el actual presidente estadounidense Barack Obama.

El diario israelí se pregunta en ese sentido si el Gobierno israelí sabía, a pesar de sus demandas a la comunidad internacional de imponer sanciones a Teherán, que sus submarinos provenían de un grupo con participación estatal iraní, lo que en teoría estaría prohibido por su propia legislación.

Y si los secretos militares del sumergible pueden haber llegado al que Israel considera su principal enemigo.

La Marina israelí cuenta con cinco ejemplares Dolphin, y el año que viene debe recibir un sexto, en cuya financiación ha participado el Gobierno de Angela Merkel.

La semana pasada los mismos submarinos fueron objeto de escándalo en el país tras conocerse que David Shimron, abogado privado del primer ministro Benjamín Netanyahu, representa también en Israel al delegado de los astilleros y que presuntamente aprovechó esta relación para la adquisición y mantenimiento de otros tres submarinos.