Diario Vasco

México, 2 dic (EFE).- La cumbre sobre biodiversidad que hoy arranca en Cancún, México, adoptará un "enfoque amplio" para enfrentar la pérdida de diversidad biológica, tarea en que el aporte de las comunidades "es clave", afirmó la directora legal de la agencia ambiental de la ONU, Elizabeth Mrema.

En una conversación telefónica con Efe desde Nairobi, Kenia, la funcionaria del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente señaló que para que la XIII Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB, en vigor desde 1993) tenga éxito en su objetivo un factor crucial es la voluntad política.

A su juicio, la presencia en Cancún desde hoy y hasta el 17 de diciembre de los delegados de 190 países "demuestra ese compromiso, que quieren ser parte de la solución".

"Y para ser parte de la solución pienso que también necesitamos mirar la Convención sobre Diversidad Biológica no en aislamiento, sino con las otras convenciones relacionadas con la biodiversidad", anotó.

Entre esos instrumentos mencionó las convenciones sobre especies en peligro, especies migratorias, humedales, y alimentación y agricultura.

"Y probablemente esa es la razón por la que el Gobierno de México decidió que la biodiversidad fuera el tema del foro ministerial de alto nivel" que se realiza del 2 al 3 diciembre con la participación de hasta 300 titulares de Medio Ambiente y de otros sectores (agrícola, forestal, pesquero y turístico) de todo el mundo, dijo.

Consideró que "se necesita un enfoque más amplio para abordar temas relacionados con la biodiversidad, y no dejarlo solo a los ministros de (Medio) Ambiente".

Además de la voluntad política, sostuvo que "es clave" involucrar a las comunidades. "Es la población que vive con los bosques alrededor de ella, con los animales alrededor de ella, que viven en el ecosistema", abundó.

Involucrar a las comunidades, dijo, debe orientarse a "crear conciencia, educar a las personas sobre la importancia de proteger y mantener la biodiversidad, sobre qué es lo que van a perder y cómo se verá afectada su vida diaria de no hacerlo".

"Así que es importante para los Gobiernos traducir los grandes temas de política ambiental a un lenguaje que sea fácilmente entendido por las personas comunes en las comunidades", comentó.

Otro factor fundamental que mencionó es el conocimiento tradicional de los pueblos indígenas. "Las poblaciones nativas han vivido en estos ambientes, e históricamente las formas de vida tradicionales han sido capaces de proteger la biodiversidad. Sin embargo, algunos procesos a lo largo de los años han impactado los valores tradicionales", expuso.

"Necesitamos retroceder, y retroceder es traerlos también a bordo para participar en las decisiones que afectan su vida diaria", enfatizó.

De acuerdo con la abogada y diplomática tanzana, al involucrarlos "cobra relevancia brindarles formas de vida alternativas, porque no podemos solo decirles a nuestras comunidades locales: 'No corten los árboles', sin darles una alternativa".

"Las formas de vida alternativas serán clave para que ellos también se apropien de la conservación y el manejo de la biodiversidad", acotó.

En igual sentido se manifestó el coordinador de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) de México, José Sarukhán, quien en una entrevista con Efe afirmó que las comunidades desempeñan un papel esencial en los esfuerzos por preservar la diversidad biológica.

"Yo creo que una de las cosas que tenemos que promover es el desarrollo de empresas comunitarias. Que usen sus recursos locales de manera mucho más eficiente, adecuada, con mucho más apoyo", ponderó.

Sarukhán citó como ejemplo el caso del chicle, que es una resina originaria de México. "Pero vino el señor Adams, lo vio, le encantó eso de estar rumiando (masticando), e inventaron una cosa plástica que es lo que se vende en todo el mundo", refirió.

"Bueno, el chicle orgánico, con el apoyo pequeño que se le ha dado, tiene una aceptación muy grande en Europa, por razones ecológicas, sociales, culturales. Pero también por otra razón práctica: a los alcaldes de las ciudades europeas les encanta que ese chicle se venda porque no se pega al suelo cuando lo tira la gente", apuntó.

"Esa es una de las partes, hablando de comunidad, que yo creo que tendríamos que empujar fuerte. Usando este famoso término de win-win, es un ganar-ganar para todo el mundo", aseveró.