Diario Vasco

León, 2 dic (EFE).- El Abanca Ademar León recibe mañana al Atlético Valladolid Recoletas en el primer duelo ante los vallisoletanos, que tomaron el testigo del equipo con el que los leoneses vivieran una tensa rivalidad.

Los locales, tras su amarga eliminación europea, quieren mantener el codo a codo con el Naturhouse La Rioja en la lucha por la segunda plaza, después de descolgarse el Fraikin Granollers y, de paso, ganar en confianza de cara a la inminente Copa ASOBAL que disputarán, por tercera ocasión consecutiva, como anfitriones y en la que tienen depositadas muchas esperanzas de hacer algo grande.

El encuentro de mañana será el primer enfrentamiento entre ambos equipos, después de que la pasada temporada el Ademar arrebatara una preciosa pieza de la plantilla vallisoletana, el internacional júnior David Fernández, cuando el equipo de Nacho González se encontraba inmerso en la lucha por el ascenso.

Las dos últimas visitas al palacio municipal del desaparecido Balonmano Valladolid, con el mismo técnico de mañana en el banquillo, se saldaron con un empate y una victoria visitante, muy importantes ambas para los vallisoletanos en sus objetivos entonces de permanencia, aunque la segunda de poco sirviera, al estar acuciado el club por los problemas económicos.

En ambas ocasiones resultó vital la aportación del extremo, que también militara en las filas ademaristas, Fernando Hernández, que volverá a ser mañana una de las principales preocupaciones para el conjunto de Rafa Guijosa que tan solo contará con la baja, de larga duración, del central brasileño Acacio Marqués.

Curiosamente dos jugadores que parecen eternos y que coincidieran como compañeros en León, el mencionado Fernando Hernández y el también extremo, "Juanín" García, son los máximos realizadores en ambos equipos y con un promedio de goles muy similar, aunque en el caso del leonés mejor secundado por otros compañeros como Alex Costoya o el argentino Federico Vieyra.

El Ademar se ha mostrado intratable en su terreno en la competición liguera, no así en su debut europeo, donde caía a manos del Kolding danés, lo que supuso su dolorosa eliminación, a pesar de la proeza de vencer posteriormente en tierras nórdicas, aunque con un margen insuficiente.

En los locales preocupa el buen momento de juego y, sobre todo, de resultados, de su rival de mañana, que acumula tres victorias consecutivas, sabiéndose reponer a la perfección de la dura derrota encajada en Logroño, la más amplia de una temporada en la que se han mostrado como una de las revelaciones pese a ser novatos en la categoría.