Diario Vasco

Madrid, 1 dic (EFE).- El sector de las bebidas alcohólicas ha exhortado hoy al Gobierno a no aumentar los impuestos sobre el consumo y a mantener la actual política fiscal, ya que de lo contrario podría aumentar el "botellón" y el fraude.

Así lo han defendido hoy las patronales de la cerveza, el vino, las bebidas espirituosas y la restauración, así como la organización agraria Asaja, en un comunicado conjunto en el que han alertado del impacto negativo que implicaría una mayor carga fiscal en "los segmentos sociales de menor renta, la hostelería y el turismo".

El sector de las bebidas alcohólicas reacciona así a las informaciones sobre que el Gobierno aprobará mañana en consejo de ministros una subida de los impuestos del alcohol y el tabaco, e introducirá un nuevo gravamen sobre las bebidas refrescantes carbonatadas, que contienen azúcar.

"No podemos dar crédito a las noticias sobre la posible subida e impuestos especiales (...) Si el objetivo del Gobierno es actuar con neutralidad, el impacto de esa hipotética subida no sería neutro, ni para la hostelería ni para la recaudación, que de hecho bajaría como hizo en 2013", ha alertado el director ejecutivo de la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE), Bosco Torremocha.

Desde Cerveceros de España, su director general, Jacobo Olalla, ha pedido conservar el tipo impositivo reducido en el IVA de la hostelería y que no se modifiquen los impuestos especiales sobre cerveza, vino y sidra, ya que, en su opinión, no es necesario incrementar estas tasas para recaudar más.

El secretario general de la Federación Española del Vino (FEV), Pau Roca, ha incidido en que incrementar la presión fiscal en una sola categoría (los espirituosos) provocaría "tensión" entre los distintos sectores en el mundo de las bebidas alcohólicas.

En opinión del secretario general de la Federación Española de Hostelería y Restauración (FEHR), Emilio Gallego, aprobar más impuestos sobre el consumo afectaría especialmente a bares y restaurantes e incluso podría perjudicar al turismo, convertido actualmente en motor de crecimiento.

"La subida fiscal acabará trasladándose a los consumidores y, lo que es peor, seguiremos incentivando el 'botellón' y el consumo fuera del canal de la hostelería, que es la que genera más recaudación", ha lamentado.