Diario Vasco

(Añade los tres últimos párrafos sobre la muerte de soldados turcos en Siria)

Estambul, 1 dic (EFE).- El Gobierno ruso anunció hoy que continuará sus operaciones militares en la ciudad siria de Alepo, donde está apoyando a las fuerzas del régimen de Bachar Al Asad en su ofensiva contra los rebeldes.

Así lo aseguró hoy el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, quien indicó que su país "continuará con las operaciones en Alepo" y que ayudará a "la gente desarmada en Siria".

Lavrov hizo estas declaraciones en una rueda de prensa junto a su homólogo turco, Mevlüt Çavusoglu, en Antalya, en la costa mediterránea de Turquía.

Ambos ministros coincidieron en que "Siria necesita ayuda humanitaria", en que el país necesita una "solución política" y en la necesidad de "un alto el fuego", declaró Çavusoglu.

Sin embargo, mientras Turquía apoya a la oposición a Al Asad, Rusia es uno de los principales valedores del régimen y su asistencia militar ha sido esencial para su continuidad.

"Podemos pensar distinto que Rusia, es natural, pero estamos de acuerdo en la solución política para Siria", remarcó Çavusoglu.

Lavrov, por su parte, declaró que seguirá cooperando para buscar una solución política, pero siempre dentro del apoyo que presta Rusia al presidente sirio.

La reunión ministerial de hoy se produjo después de que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, asegurara el pasado jueves que la intervención militar de Turquía en Siria busca "acabar con la soberanía del cruel Asad".

Erdogan y el presidente ruso, Vladímir Putin, han hablado por teléfono tres veces para matizar esa declaración e "intentar llegar a un acuerdo de alto el fuego", según declaró una fuente del Gobierno turco al periódico Hürriyet.

Lavrov afirmó también que "ni Rusia ni Siria" fueron responsables del ataque aéreo contra tropas turcas en territorio sirio del pasado 24 de noviembre, en el que murieron cuatro soldados y otros diez resultaron heridos.

Ankara ha acusado al Ejército de Al Asad de estar detrás de ese ataque, cuya autoría no ha sido aún reivindicada.

El primer ministro turco, Binali Yildirim, ha advertido de que el ataque "no quedará sin respuesta", mientras que Erdogan mantuvo una conversación telefónica con Putin, quien le aseguró que Rusia no era responsable de este ataque.