Diario Vasco

Madrid, 1 dic (EFECOM).- La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha lanzado una campaña contra "los abusos hipotecarios", centrada en recuperar parte de los gastos de notario y registro en las operaciones de cancelación, novación y subrogación hipotecarias.

La OCU basa su reclamación "en la aplicación incorrecta del arancel", tal y como señala una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid del pasado 13 de mayo, en la que establece que "la modificación de aranceles se aplica exclusivamente a las operaciones insertas en procesos de saneamiento y reestructuración de entidades financieras y no a las realizadas por consumidores".

El coste de una cancelación hipotecaria, aplicando "incorrectamente" la legislación, según la organización, es de alrededor de 140 euros de notario y 85 de registrador.

Sin embargo, aplicando el nuevo criterio del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, los costes pasan a ser de unos 46 euros de notario y 30 euros de registro, con lo suponen un ahorro de alrededor de 150 euros por hipotecado.

Según los consumidores, más de 30.000 operaciones hipotecarias al mes en España son susceptibles de beneficiarse de esta campaña.

En mayo de 2012 se aprobó el real decreto sobre saneamiento y venta de los activos inmobiliario del sistema financiero, que introdujo una modificación en los honorarios de notarios y registradores para los supuestos de novación, subrogación y cancelación de hipoteca inmersos en operaciones de saneamiento y reestructuración de entidades financieras.

La Dirección General de los Registros y del Notariado, según la organización, interpretó que dicha norma también era aplicable a las operaciones realizadas por consumidores.