Diario Vasco

Madrid, 1 dic (EFECOM).- El director de Economía Aplicada de Analistas Financieros Internacionales (AFI), José Antonio Herce, ha considerado hoy que eliminar el tope máximo de cotización sin hacer lo mismo con la pensión máxima "sería sencillamente confiscatorio".

Esta medida, que el Gobierno estudia poner en práctica, puede ser "injusta" si se pone en marcha sin eliminar a su vez ese límite de la pensión, ha asegurado Herce durante su intervención ante la Comisión parlamentaria del Pacto de Toledo, en la que ha reivindicado la necesidad de impulsar el "desarrollo masivo de las pensiones ocupacionales para trabajadores y autónomos".

Ha indicado que todos los productos que generan rentas de jubilación deben tener el mismo tratamiento fiscal, ya sean planes de pensiones de empresa o individuales, ya que las cotizaciones están exentas de impuesto de sociedades y del IRPF, porque las pensiones que esas cotizaciones causan sí están sujetas a impuestos.

Porque, los impuestos a cotizaciones y a pensiones serían "una aberración desde el punto de vista de teoría fiscal".

Tampoco se ha mostrado a favor de financiar las pensiones de supervivencia (viudedad y orfandad) vía impuestos, porque sería "sacar el bollo de un horno y meterlo en otro" ya que podría suponer recortes en otras partidas como educación, sanidad o desempleo.

Además, Herce se ha sorprendido de que se las denomine pensiones no contributivas, porque "nunca lo han sido, se han financiado con cotizaciones por contingencias comunes. Otra cosa es que los solteros tengan que cotizar para pagar pensiones de algo que jamás podrán percibir".

A corto plazo y para asegurar la estabilidad del sistema de pensiones, Herce ha recomendado obtener recursos extraordinarios, solicitando créditos presupuestarios o tocando "algunas figuras impositivas transitoriamente".

Ha defendido la sostenibilidad del sistema de pensiones, porque "la Seguridad Social pagará las pensiones siempre", pero no su suficiencia, ya que su cuantía "no será la que ahora tenemos en mente".

En este sentido, la apuntado que, según la fórmula del índice de revalorización de las pensiones (IRP) y con una inflación del 2 %, los pensionistas perderán un 1,75 % de poder adquisitivo cada año, y ha calculado que un jubilado con una pensión de 2.500 euros perderá hasta un 45 % de su poder adquisitivo durante los 22 años de vida que le quede.

Ha defendido las reformas de las pensiones de 2011 y 2013, a las que ha calificado de "valientes" y de haber hecho sostenible al sistema", al tiempo que ha abogado por impulsar las medidas que promueven el envejecimiento activo, del que se ha mostrado orgulloso de utilizar.

En este sentido, ha calculado que una persona que compatibilice su trabajo con el cobro del 50 % de su pensión, en unos 4 o 5 años habría aportado al sistema unos 100.000 euros, algo que desaparecería en el caso de ampliar el porcentaje al 100 %.