Diario Vasco

Lucerna , 1 dic .- El ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, recalcó hoy ante las críticas de algunos banqueros a la posible fusión de Bankia con BMN que habrá una puja con toda transparencia por esa última entidad antes de que el Gobierno tome una decisión sobre el futuro del banco.

"Yo entiendo las críticas de todo el mundo, a veces no las comparto, lógicamente", señaló De Guindos en Lucerna, donde presidió hoy el Consejo Ministerial de la Agencia Espacial Europea (ESA)

"Lo que les diría es que esto es una fase de estudio, antes de llevar a cabo esa posible potencial fusión de Bankia con BMN se abrirá un periodo en el cual el que esté interesado en pujar por BMN lo podrá hacer y si la puja es interesante para el conjunto de los contribuyentes, el FROB procederá a la venta del mismo", indicó.

Explicó que va a haber un plazo para ofertas de parte de terceros que consideren que merece la pena esa puja por el BMN, un proceso que "se hará con absoluta transparencia".

Solo "si no hay ninguna oferta que consideramos sea adecuada entonces a lo que procederemos es al estudio de la integración de Bankia con BMN", subrayó.

Los analistas de las principales entidades financieras españolas han aplaudido la eventual fusión de Bankia y BMN, pero ha generado numerosas criticas por parte de los banqueros.

Para los expertos, la unión en un solo grupo de las dos entidades en manos del Estado tiene "sentido económico, industrial y aporta valor a los accionistas de ambas", en última instancia, el propio contribuyente.

Sin embargo, los consejeros delegados de Bankinter, María Dolores Dancausa, y BBVA, Carlos Torres Vila, han sido algunos de los banqueros que han criticado públicamente esta posibilidad en las últimas semanas.

Los dos fueron los primeros en abogar por que Bankia se centre en devolver las ayudas recibidas y BMN, fruto de la alianza de Caja Murcia, Caja Granada y la balear Sa Nostra, sea subastada.

Es lo que sucedió con Novacaixagalicia, CatalunyaCaixa y Banco de Valencia, puesto que las inyecciones de fondos europeos recibidas teniendo en cuenta su tamaño las abocaban a una subasta o una liquidación y les colgaban la etiqueta de entidades "en resolución".

Pero Bankia y BMN estaban en otra categoría a ojos de la Comisión Europea (CE), la de entidades "en reestructuración", y para ese fin eran las ayudas públicas que se les inyectaron con el objetivo no de quedar a disposición de cualquier otro banco, sino disminuir su tamaño, número de oficinas, empleados y salir de determinados segmentos de actividad durante un tiempo concreto.

Este plazo estaba limitado a 5 años y finaliza en el verano de 2017, por lo que a partir de entonces estas entidades, al igual que ha pasado en el resto de Europa con la holandesa ING o la británica RBS, podrán volver a jugar un papel protagonista y tendrán vía libre para participar en operaciones corporativas, entre las que se incluye la fusión si su principal accionista, el Estado a través del FROB, considera que es la opción más acertada.