Diario Vasco

París, 1 dic (EFE).- Francia estrenó hoy un nuevo dispositivo de vigilancia antiterrorista, mejor adaptado a la amenaza y elaborado tras la experiencia de los atentados yihadistas que ha sufrido el país desde enero de 2015.

El nuevo plan, que recupera el nombre del anterior, "Vigipirate", creado en 1978, es más flexible para adecuarse a una amenaza terrorista cada vez más variable.

En lugar de los dos niveles que había hasta ahora, el nuevo dispositivo tiene tres, lo que permitirá a las fuerzas de seguridad responder de forma más adecuada al nivel de peligro que estimen los servicios de inteligencia del país.

Será el Gobierno, a través del primer ministro, el encargado de decretar uno u otro nivel.

El más bajo responde al nivel básico de vigilancia y seguridad y supone la adopción de un centenar de medidas, un tercio de todas las que incluye "Vigipirate", que van desde la prohibición de papeleras opacas al despliegue de fuerzas de seguridad en lugares concurridos.

El segundo, denominado como "seguridad reforzada o riesgo de atentado", corresponde con el que actualmente rige en Francia, en un momento en el que las autoridades consideran "elevada" la amenaza.

Cuando entra en vigor, se ponen en marcha otras medidas como la generalización de los controles de identidad, el despliegue de patrullas callejeras o el registro de ciudadanos.

Hasta el momento, ese era el último escalón del dispositivo, que ahora agrega un tercero, llamado "urgencia por atentado", que permite al Ejecutivo poner en marcha otro centenar de medidas adicionales, algunas de las cuales no han sido comunicadas por considerarse confidenciales.

Este tercer grado, que por definición debe ser de corta duración, se aplicará cuando los servicios secretos tengan evidencias de "un atentado inminente" o en los instantes posteriores a que se haya producido uno, para evitar réplicas.

En ese caso, las autoridades pueden adoptar medidas de excepción, como el corte de carreteras, de transportes públicos o el cierre de zonas.

El objetivo del nuevo dispositivo pasa también por la información y por implicar al ciudadano en su propia seguridad, educándole para que se convierta en el vigilante de ciertos comportamientos sospechosos, según el secretario general de la Defensa y Seguridad Nacional, Louis Gautier.

Este organismo, dependiente directamente del primer ministro, engloba a varios ministerios y será el encargado de evaluar la amenaza, dijo Gautier al diario "Le Figaro".

"No se trata de acosar, imponer o prohibir. Al contrario, el objetivo es que todo el mundo contribuya a su propia seguridad", aseguró.

El nuevo plan integra, además, nuevas amenazas que no figuraban en el anterior, como las derivadas de ataques con drones o en el plano informático.

En paralelo, los diputados franceses tienen previsto votar el próximo día 21 una quinta prolongación del estado de emergencia declarado tras los atentados de París y Saint Denis de noviembre de 2015.

El Ejecutivo anunció su intención de prolongar hasta las elecciones presidenciales de abril-mayo próximo ese estado, que permite de forma excepcional restablecer los controles fronterizos, ordenar arrestos domiciliarios, efectuar registros y otras medidas sin el aval judicial.