Diario Vasco

Madrid, 1 dic (EFECOM).- Las patronales de la gran distribución, Anged, y del pequeño comercio, CEC, han advertido hoy de que limitar los pagos en efectivo a 1.000 euros afectará al consumo y a las ventas y han considerado un "error" que esta medida se ponga en marcha en plena campaña de Navidad.

La Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED) y la Confederación Española de Comercio (CEC) han criticado en un comunicado conjunto que el plan de ajuste del déficit previsto por el Gobierno "se asiente principalmente sobre nuevas barreras al consumo y subidas de impositivas a hogares y empresas".

Rebajar de 2.500 a 1.000 euros el límite para las operaciones en efectivo lastrará en su opinión la actividad comercial porque elevará el coste de las transacciones y, prácticamente, obligará a todos los ciudadanos a poseer una tarjeta, al tiempo que han lamentado que se haya anunciado sin haber consultado a los sectores más afectados.