Diario Vasco

Córdoba, 1 dic (EFE).- Juan Antonio Vázquez 'Chispi' calificó como "el mayor calvario" de su vida la doble lesión de ligamentos que le ha mantenido más de un año alejado de las canchas y dijo que, tras recibir esta semana el alta médica, ve cerca el día de volver a jugar con el Ángel Ximénez-Avia, aunque se lo toma "con cautela".

Chispi señaló que, por su parte, "está todo hecho porque ya se acabó la rehabilitación" y se fijó la meta de reaparecer ante el Benidorm la próxima semana en Puente Genil.

Aseguró que no tiene miedo, aunque sí precaución, porque es consciente de que en el futuro se tendrá que "retirar por las secuelas de las rodillas".

El lateral sevillano indicó que su objetivo es "acabar los dos años de contrato que quedan y renovar para llegar al 2020" y, a corto plazo, "poder estar" antes de que acabe el año , aunque ello "no es jugar sesenta minutos, porque eso llegará en febrero".

"Ahora se trata de echar una mano, es decir, jugar ocho o diez minutos, pero no más de doce, para coger sensaciones", mientras que tras el parón de Navidad "ya no habrá restricciones", comentó Chispi, quien indicó que "los entrenamientos al cien por cien empiezan mañana viernes".

Explicó que se encuentra más seguro en defensa y que en esa faceta del juego es en la que más aportará en diciembre, mientras que "en ataque sería más para aguantar la posesión o tirar algún penalti"; y reflexionó sobre el calvario que ha pasado desde que se lesionó el 14 de octubre de 2015 en la pista del Naturhouse La Rioja.

Afirmó que "lo peor ha sido la soledad" y que, tras la maraña de trámites médicos, lo mejor ha sido "el alta definitiva y el apoyo de la gente que ha estado muy cerca"

Durante su tiempo de baja, dijo que el adjetivo que mejor define a su equipo es "el de irregular, capaz de todo, de lo mejor y lo peor por su continuos altibajos", por lo que "el trabajo que queda por delante es encontrar el término medio de los dos extremos".

"Si sacamos cero puntos en los dos partidos que quedan, la primera vuelta será mala; con dos, sería buena; y con tres o cuatro, muy buena", añadió Chispi.