Diario Vasco

Barcelona, 30 nov (EFECOM).- La X Semana Mediterránea de Líderes Económicos ha arrancado hoy en Barcelona con más de mil empresarios de diversos países que debaten sobre el papel del desarrollo económico para hacer frente a la crisis y a la violencia, y a problemas de la zona como el paro juvenil o la venida de refugiados.

Bajo el lema "Necesidad de acción", la X Semana Mediterránea de Líderes Económicos, organizada por ASCAME, la Cámara de Comercio de Barcelona, la Unión por el Mediterráneo (UpM) y el Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMed) se celebra hasta el próximo viernes.

Durante la inauguración, el coordinador de Ascame, Anwar Zibaoui, ha explicado que llegar a esta décima edición representa el "triunfo de la esperanza frente a la incertidumbre, el triunfo de las ideas sobre la violencia".

Zibaoui ha apostado por dar más fuerza al proceso de integración mediterráneo y ha destacado el papel "clave" de los empresarios para fomentar el desarrollo económico y la actividad económica, como un "auténtico instrumento de paz", a la vez que ha recordado que el sector privado aporta 9 de cada 10 empleos en países en desarrollo.

Al respecto, ha puesto de manifiesto que los llamados países de las primaveras árabes han perdido entre 2010 y 2015 más de 600.000 millones de dólares en actividad económica y que tienen 40 millones de jóvenes desempleados, 27 millones de ellos sin formación.

Impulsar la integración económica regional es, para el coordinador de Ascame, una condición clave para el crecimiento de la zona y ha dicho que las futuras relaciones entre las dos orillas del Mediterráneo se basan en la capacidad de las empresas para incrementar los flujos de inversión.

Asimismo, Zibaoui ha insistido en la necesidad de una nueva política europea para el Mediterráneo, "un Plan Marshall sería una solución para resolver los problemas económicos y sociales" y dar "esperanza" a los jóvenes.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona, Miquel Valls, ha destacado el papel de esta cita anual para promover la economía mediterránea e impulsar la cooperación en la zona, que es "más necesaria que nunca en estos tiempos difíciles".

Durante estos días, se tratarán temas "cruciales" como el paro juvenil, la integración del Magreb, las pymes, el sector turístico y hotelero, las zonas francas, la economía social o la economía halal, prestando especial atención a Marruecos, Egipto, Argelia y Túnez, y se aportarán ideas desde el sector privado para solucionar la "tragedia de los refugiados".

Valls ha destacado el "papel decisivo" de Barcelona como "puente" entre ambas orillas del Mediterráneo, cuando se cumplen 21 años de la "declaración de Barcelona", un proyecto de cooperación regional cuyos objetivos "no se han alcanzado", según ha dicho.

Cree que el "proceso de integración mediterránea es necesaria" porque la zona se enfrenta a múltiples desafíos y necesita una hoja de ruta común.

Para afrontar esta "difícil tarea", Valls ha hecho un llamamiento a la UE para que materialice compromisos de ayuda pública en la zona y también al sector privado para que invierta más en ella.

El presidente de Ascame, Mohamed Choucair, ha enfatizado en la problemática de los refugiados y en los medios necesarios para afrontar este drama.

También ha dicho que hay perspectivas de mejorar el empleo en los países mediterráneos y de restablecer "cierta estabilidad" en la región y ha afirmado que, cuando el desempleo es bajo, la pobreza disminuye y no se encuentran ideas de rebelión.

El secretario general de la Unión por el Mediterráneo (UfM), Fathallah Sijilmassi, ha destacado que la manera de responder a las derivas que amenazan la región y conseguir su estabilidad depende de la respuesta que se dé a la juventud, de ahí la importancia del sector privado para la zona.

Ha explicado que si no hay una verdadera "integración regional" no se podrá conseguir la tasa de crecimiento necesario para dar empleo a los jóvenes, traer inversiones o promover las oportunidades que existen.