Diario Vasco

Madrid, 30 nov (EFE).- La vicepresidenta de Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha invitado hoy a la Generalitat a superar la fase de reproches y a centrarse en lo "tangible", con un diálogo sincero desde la lealtad institucional y no desde el enfrentamiento.

Para ilustrar la necesidad de caminar por esa vía ha señalado que, en los últimos meses, ella y el responsable del departamento de Exteriores de Cataluña, Raül Romeva, han conseguido resolver el 40 por ciento de los litigios. "No es mala cifra, si quieren sentémonos y pasemos del 40 al 60 por ciento", ha dicho.

Ha sido en el pleno del Congreso, en respuesta a una interpelación del portavoz parlamentario del PDECat, Francesc Homs, sobre las respuestas del Gobierno a los 46 puntos del documento que en abril entregó el presidente catalán, Carles Puigdemont, al jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy.

El diputado del PDECat ha pedido a la vicepresidenta diálogo sin líneas rojas, para poder hablar de todo, y ha abogado por crear en el Congreso una comisión que debata sobre el problema catalán.

Quiere Homs que se pueda hablar de todo "sin pedir a nadie que renuncie a nada", porque eso sería "una imposición" que no están dispuestos a aceptar "nunca", por "muchas amenazas, imputaciones e inhabilitaciones" que les lleguen.

"Conozco su opinión sobre el referéndum, pero sería inteligente dar la oportunidad de poder hablar a fondo de ello (...) Hasta ahora ni siquiera hemos podido hablar", ha evidenciado Homs.

"Si pensamos en los catalanes, acertaremos", le ha respondido la también ministra para las Administraciones Territoriales, que ha avanzado que en la reunión de mañana del Consejo de Política Fiscal y Financiera se aprobará una "mayor amplitud" para cumplir la senda de consolidación fiscal.

Precisamente dar mayor margen a las comunidades para cumplir los objetivos de déficit era una de las reclamaciones contenidas en el documento de Puigdemont, ha recordado.

Sáenz de Santamaría, quien ha asegurado tomarse en serio lo que Homs ha definido como "operación diálogo", ha señalado que la incertidumbre se afronta "no buscando en el otro el origen de los problemas, sino al interlocutor necesario para las soluciones".

Ha querido hacer también un breve balance de lo realizado hasta ahora para señalar que Cataluña ha recibido desde 2012 unos 55.000 millones a través de mecanismos de liquidez y que se ha ahorrado otros 16.000 millones en intereses, mientras que se han invertido unos 11.000 millones en infraestructuras.

Respecto a la petición de Puigdemont de que el Gobierno se siente a negociar la fecha y la pregunta del referéndum independentista, ha insistido en que la soberanía pertenece al conjunto del pueblo español y ha emplazado al PDECat a promover una reforma constitucional si quiere cambiar ese criterio.

"Cuando uno pretende modificar un marco que afecta a todos tiene que saber muy bien a quién ha de hacer la pregunta para encontrar la verdadera respuesta. Si usted quiere cambiar el marco de organización que el conjunto de los españoles nos dimos, es al conjunto de los españoles a quien debe hacer esa pregunta", ha abundado.

También se ha quejado la vicepresidenta de que desde el Govern catalán se asegure que están abiertos al diálogo pero que su oferta sea "referéndum sí o sí". "¿De qué color es esa línea que pone al diálogo con el Gobierno de la nación, cuando dice referéndum sí o sí?", se ha preguntado.

Francesc Homs ha argumentado que sus críticas eran "hechos, no reproches", partiendo de la certeza de que los catalanes tienen ahora "menos capacidad de decidir" que hace diez años.

Homs ha situado el origen de los problemas en la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) contra la reforma del Estatut, que creó un "conflicto de legitimidades" entre lo que habían aprobado los catalanes en referéndum y lo que sentenció "un tribunal con un prestigio bajo tierra".

"Referéndum o referéndum quiere decir democracia o democracia", ha resumido, y ha opinado que al Gobierno le da "miedo" la democracia y contraponer sus propuestas a las de los soberanistas. "Por eso buscan todo tipo de excusas", ha insinuado.

En su réplica, Sáenz de Santamaría le ha tomado la palabra en cuanto al diálogo y ha confiado en ver a las autoridades catalanas en todos los foros de diálogo en los que se aborden los problemas que preocupan a los catalanes y al conjunto de los españoles.

Una alusión implícita ésta al anuncio de Puigdemont de no acudir a la Conferencia de Presidentes, que el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, tiene previsto convocar en enero.