Diario Vasco

Lisboa, 30 nov (EFE).- Los reyes de España cerraron hoy su viaje de Estado a Portugal con una visita a la Fundación Champalimaud de Lisboa, un prestigioso centro en el que pudieron conocer las últimas investigaciones en oncología, oftalmología y enfermedades neurodegenerativas.

Felipe VI y la reina Letizia estuvieron acompañados durante la visita por su anfitrión, el presidente luso, Marcelo Rebelo de Sousa, y por la presidenta de la entidad, la portuguesa Leonor Beleza.

Recorrieron durante una hora las áreas de quimioterapia y radioterapia, los laboratorios de investigación neurológica y el área de hospitalización, donde varios médicos e investigadores les explicaron los trabajos que se están llevando a cabo en el centro.

Al finalizar la visita, Rebelo de Sousa concluyó, en declaraciones a la prensa, que el viaje de los reyes a Portugal fue "un éxito absoluto", tanto a nivel político como económico y social, y que sirvió para profundizar una "cooperación muy intensa, con proyectos concretos" y preparar la cumbre hispanolusa del próximo año.

El jefe del Estado luso, que elogió las dotes de "estadista" de Felipe VI en la reciente etapa política de España, destacó además el hecho de que el viaje se cerrase con una visita a la Champalimaud, "un proyecto también de cooperación peninsular" en el que trabajan científicos de 48 nacionalidades, muchos españoles.

Uno de esos profesionales españoles es el director de laboratorio de diagnóstico, Antonio López Beltrán, quien explicó a la prensa que tener en la Champalimaud "a los grandes embajadores de España" es de una "gran relevancia".

La Champalimaud mantiene estrechos lazos con la Corona española, puesto que colabora con la Fundación Reina Sofía para impulsar la investigación y la lucha contra enfermedades como el alzheimer y el parkinson, lo que ha llevado a la madre de Felipe VI, la reina Sofía, a realizar varias visitas al centro, la última este mismo mes.

El viaje de los reyes de España a Portugal tuvo una duración de tres días y llevó a los monarcas a las ciudades de Oporto, Guimarães y Lisboa, donde tuvieron una agenda repleta de actos políticos, sociales y culturales.