Diario Vasco

Sant Adrià de Besòs , 30 nov .- El central del Espanyol Óscar Duarte ha advertido hoy, tras el empate a uno contra el Alcorcón en la ida de la Copa del Rey, que en casa tendrán que imponer su juego y ha añadido que vio al equipo "bien, trabajando y con ganas".

El futbolista costarricense ha mantenido que el vestuario blanquiazul asumía que iba a encontrarse un rival duro en el primer choque del torneo del K.O: "Nos encontramos con un conjunto complicado, pero ya sabíamos que iba a ser así. El Alcorcón es un bloque de fuerza y de lucha".

A nivel personal, Óscar Duarte se ha mostrado encantado de volver a jugar dos meses después de su lesión. "Tenía muchas ganas. Ahora toca seguir trabajando para pelear y poder estar siempre en el once inicial", ha apuntado. De todos modos, el central se ha mostrado satisfecho por el rendimiento defensivo de su equipo en su ausencia.

David López y Diego Reyes han conquistado el eje de la zaga, aunque eso no obsesiona al internacional: "Tendré que trabajar más fuerte y seguir luchando. Si el entrenador quiere estaré preparado para cuando me den la oportunidad". Hasta su lesión, una sinovitis en el tobillo izquierdo, el central era un fijo en el once.

Finalmente, el futbolista blanquiazul ha destacado la importancia del partido contra el Atlético de Madrid. "Le tenemos un gran respeto porque ha demostrado lo grande que es. Ha hecho buenos torneos y siempre es un rival difícil de jugar. Intentaremos prepararnos bien e ir de la mejor manera", ha dicho.