Diario Vasco

Madrid, 30 nov (EFE).- Nueve presuntos yihadistas han sido detenidos en España en tan solo diez días, en diferentes operaciones que han permitido poner a disposición de la justicia a individuos muy radicalizados que, en algún caso, habían intentado viajar a Siria o deseaban hacerlo para enrolarse en las filas del Dáesh.

Las últimas detenciones se han producido esta misma mañana en sendas operaciones de la Policía Nacional y la Guardia Civil en Aranjuez (Madrid) y en Irun (Gipuzkoa), donde, en palabras del ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, se ha arrestado a dos "lobos solitarios" que estaban preparándose para incorporarse a Dáesh".

En Aranjuez, la Policía ha detenido a un miembro muy activo y clave dentro de la estructura descentralizada de propaganda y adoctrinamiento del Estado Islámico, según el Ministerio del Interior.

El detenido era partidario de la "yihad individual" con la que el Dáesh busca "trasladar la guerra al corazón de los hogares de occidente", lo que le encuadra, según Interior, en los parámetros que definen la figura del terrorista individual o "actor solitario".

La investigación sobre los contenidos que el detenido distribuía y recibía por Internet revela que había referencias a cabecillas de la lucha terrorista yihadista, singularmente Osama Bin Laden, y que tenía como modelo a los cuatro terroristas que en 2004 se inmolaron en Leganés tras los atentados del 11M.

Mientras, en Irun la Guardia Civil ha capturado en la frontera a un camionero de origen marroquí, Allal El Mourabit, cuando regresaba con su vehículo de Alemania, país en el que mantenía contactos con otras personas radicalizadas.

El Mourabit hacía habitualmente rutas internacionales con el camión, sobre todo a Alemania, se radicalizó fundamentalmente en Internet, mantenía también contactos con radicales de Siria, tenía su residencia en Vitoria y habría intentado viajar a Siria para enrolarse en las filas del Dáesh.

La actuación se enmarca en una investigación, que permanecía abierta desde 2013, sobre un grupo de personas que "estaban sufriendo un proceso de radicalización yihadista" y que ya había arrojado como resultado la detención de un hombre en Pamplona (Navarra), el 1 de diciembre de 2015, y otro en Calahorra (La Rioja) el pasado 26 de octubre.

Pese a esas detenciones, El Mourabit intensificó su discurso proyihadista, que transmitía "tanto físicamente como a través de las redes sociales a un número cada vez mayor de contactos tanto en España como en otros países", según Interior.

Las dos detenciones de hoy se suman a otras siete practicadas en los últimos días.

Así, el pasado día 19 la Policía Nacional arrestó en Madrid y Roda de Ter (Barcelona) a dos marroquíes a los que se acusa de ser yihadistas plenamente integrados en el grupo terrorista Dáesh, dispuestos a atentar en España y muy activos en internet, donde hacían proselitismo.

Días después, el pasado 28, la Guardia Civil detuvo a cuatro personas integradas en una red de inmigración irregular que podría haber sido utilizada por Dáesh y relacionada con la ruta de refugiados sirios. Dos de ellos fueron capturados en las localidades coruñesas de Arteixo y Tufions-Vimianzo y las otras dos en Almería.

Un día antes, el instituto armado interceptó en el aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas a un hombre de origen palestino que intentaba viajar a Siria para enrolarse en las filas del Dáesh. El hombre vivía en la localidad grancanaria de Vecindario.