Diario Vasco

Madrid, 30 nov (EFE).- Ander Mirambell debutará este sábado en la Copa del Mundo 2016-2017 de skeleton con el objetivo de estar entre los veinte primeros puestos en la prueba inaugural de Whistler (Canadá), donde se enfrentará al que considera "el circuito más difícil del mundo".

Para lograr su meta, Mirambell es consciente de que debe "bajar de los 4.80 en la salida", lo que supondría una marca personal, además de "ser más regular en el pilotaje y apurar en dos o tres curvas".

"Estoy con muchas ganas de empezar fuerte, después de una recuperación milagrosa de mi lesión", comentó a Efe Mirambell, que fue operado en marzo de una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha.

El piloto barcelonés reapareció sobre el hielo hace tres semanas con dos victorias en la Copa América disputada en Calgary (Canadá).

"Todo lo que sea batir marcas personales en la salida estará muy bien, y en pilotaje tengo que ser un poco más regular y acabar de encontrar las cuchillas mas adecuadas para el tiempo que se prevea; este es un punto importante en el que aún me queda margen de mejora", afirmó Mirambell desde Whistler.

Después de 16 días allí en los que aún no ha visto el sol, una ligera mejora de las condiciones en las últimas horas le ha permitido hacer entrenamientos más rápidos.

"La idea es que este año sea de transición, pero compitiendo de la mejor manera posible. Eso pasa por hacer una buena salida. Bajar de 4.80 sería un bombazo, porque el año pasado empujé en 4.84. Significaría que la temporada pinta muy bien. Entiendo que según vaya avanzando el calendario me encontraré más rápido y eso es importante, porque uno de los puntos débiles que tengo en el skeleton es la salida", señaló.

"El pilotaje me está costando un poco más de lo esperado", añadió, "porque solo hemos entrenado un día sin nieve. Me falta un poco de regularidad, apurar en dos o tres curvas, y eso permitiría soñar con un 'top-20', que es el primer objetivo que tenemos, estar en esas posiciones cuantas más veces se pueda".

Mirambell no olvida, sin embargo, que por encima del puesto final lo más importante es "salir vivo" del circuito de Whistler, "el más difícil del mundo, el 'Mónaco' del hielo, porque cada error penaliza en la velocidad y es un moratón que te llevas".

"Lo han modificado un poco después de los Juegos Olímpicos de 2010 para que sea menos duro y menos doloroso, pero hay que salir entero porque la temporada es muy larga", insistió. "Hay que arriesgar un poco, pero sin pasarse".

Los veinte primeros de la primera manga de la prueba tienen derecho a disputar la segunda.

"A ver dónde estamos. Lo que me interesa", apuntó Mirambell, "es llegar bien a las pruebas de Europa y, después, a la Copa del Mundo de PyeongChang (Corea del Sur), porque allí se disputarán los Juegos de 2018. Será el aperitivo de los Juegos: si en el circuito clave no das lo máximo, no tiene mucho sentido".

Tras Whistler, Mirambell viajará la semana que viene a Lake Placid (EE.UU.) para preparar la próxima cita de la Copa. En enero comenzarás las pruebas europeas, empezando por Austria. PyeongChang, en marzo, cerrará el circuito de la regularidad.