Diario Vasco

Rabat, 30 nov (EFE).- El gobierno de Marruecos ha vuelto a chocar con la presidenta de la Comisión de la Unión Africana, la sudafricana Nkosazana Dlamini-Zuma, en sus intentos por ingresar como miembro de esa organización en la próxima cumbre, que se celebrará en enero próximo en Adis Abeba.

El ministerio marroquí de Exteriores publicó hoy un comunicado para "denunciar las continuas maniobras de Zuma, quien trata de contradecir la decisión de Marruecos de recuperar su lugar natural y legítimo en el seno de la familia institucional africana".

Para Rabat, Zuma está "faltando a su deber de neutralidad y a las reglas y normas de la organización", al "proseguir con sus intentos de obstrucción e improvisar nuevas exigencias inéditas y sin fundamento en los textos y prácticas de la organización".

Hace solo un mes, el Gobierno marroquí ya se quejó públicamente del comportamiento de Zuma por no haber procedido a distribuir entre los miembros de la UA la demanda de adhesión de Marruecos.

Aunque el comunicado no deja claro cuáles son las "exigencias inéditas" ahora pedidas a Marruecos, la página oficialista le360.ma señala hoy que tendrían que ver con la cuestión del Sahara Occidental, territorio ocupado por Marruecos, que lo considera como sus "provincias del sur".

Suráfrica, Argelia y Nigeria son actualmente los actores más críticos con Marruecos, dado el apoyo que siempre han mostrado hacia el independentismo saharaui y la denominada República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

Marruecos abandonó el organismo panafricano en 1984 precisamente por la admisión de la RASD.