Diario Vasco

Adis Abeba, 30 nov (EFE).- Las Fallas de Valencia se convirtieron hoy en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, un reconocimiento global con el que la Unesco quiere proteger los singulares oficios tradicionales de una de las fiestas más internacionales de España.

El Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio de la Unesco, reunido en Adis Abeba (Etiopía), decidió finalmente incluir las Fallas en su lista de bienes inmateriales al considerarlas una expresión de "creatividad colectiva" que "salvaguarda las artes y oficios tradicionales".

Cada año, entre el 14 y el 19 de marzo, los monumentos falleros, creados a partir de estructuras internas de madera recubiertas por cartón o corcho, inundan las calles y plazas de numerosas ciudades de la provincia de Valencia (y también algunas de Castellón y Alicante), aunque su máxima expresión se alcanza en la capital valenciana, para convertirlas en muestras de arte efímero.

La Unesco valoró el carácter satírico de los "ninots", las figuras satíricas que dan forma a las fallas y construyen su mensaje, propiciando "la comunicación y el diálogo entre los ciudadanos".

Detrás de estos monumentos, algunos de ellos de decenas de metros de altura, se esconde el trabajo artesanal diario de los artistas locales, un oficio que la Unesco considera como una "necesidad social" que debe ser protegida y conservada.

La fiesta culmina el 19 de marzo por la noche, la noche de la Cremà, cuando el fuego reduce estas esculturas a cenizas como símbolo de la purificación y renovación social para dar la bienvenida a la primavera.

Los desfiles de las bandas de música, los espectáculos pirotécnicos, las ofrendas florales y los eventos culinarios, que se celebran desde meses antes de la semana oficial festiva, también han sido decisivos en la decisión.

Según la Unesco, las Fallas, como tradición transmitida en el seno de las familias, refuerzan la cohesión social y favorecen la creatividad colectiva de las comunidades.

"Se basan en principios fundamentales como la libertad de participación y la igualdad", subraya el organismo, que las destaca como un ejemplo de "igualdad de genero".

La resolución añade que esta fiesta ha permitido preservar la lengua valenciana, especialmente en el pasado, cuando fue perseguida e incluso prohibida como vehículo de comunicación oficial y social al margen de la fiesta.

El camino para obtener el título de Patrimonio Inmaterial ha durado más de cinco años, en los que las Fallas han tenido que superar, con el apoyo de multitud de sectores e instituciones, las protestas de colectivos, como el antitaurino, y de algunas entidades vecinales que se oponen a su celebración.

Una de las principales impulsoras de su candidatura fue la exalcaldesa de Valencia y senadora Rita Barberá, fallecida de forma repentina por un infarto hace una semana y cuya figura ha quedado vinculada al mundo fallero tras gobernar la ciudad durante 24 años.

"Somos conscientes de la gran responsabilidad que supone compartir con la humanidad, el compromiso de velar por la preservación de todos estos elementos", afirmó el concejal de Cultura Festiva de Valencia, Pere Fuset, ante el Comité reunido en Etiopía.

"Este reconocimiento es un gran estímulo para buscar la excelencia y la mejora constante en todos los valores que abarca nuestra fiesta", añadió.

El Ayuntamiento plantará una falla en Valencia para que miles de personas puedan salir a la calle y festejar este logro que dará aún más visibilidad a este cita popular.

Junto a las Fallas, el Comité de evaluación, formado por representantes de 24 países firmantes de la Convención de la Unesco, también decidió incluir en la lista de bienes protegidos a la rumba cubana, el merengue dominicano y a la cerveza belga, entre otros.