Diario Vasco

Naciones Unidas, 30 nov (EFE).- España, Egipto y Nueva Zelanda defendieron hoy en el Consejo de Seguridad de la ONU un proyecto de resolución para establecer una tregua humanitaria de diez días en la ciudad siria de Alepo, una iniciativa a la que se opuso Rusia, que amenazó con vetarla si llega a votarse.

Los tres países difundieron en las últimas horas su proyecto al resto de miembros, en un intento por aliviar la situación que vive la población afectada por los combates en Alepo, donde el régimen sirio tiene en marcha una gran ofensiva contra los grupos rebeldes.

La iniciativa cuenta con el respaldo de las potencias occidentales del Consejo de Seguridad -Estados Unidos, Francia y el Reino Unido- que animaron a someterla a voto cuanto antes.

"Egipto, Nueva Zelanda y España han preparado una resolución muy razonable, pidiendo un alto el fuego de diez días para detener los bombardeos y permitir la entrada de ayuda", dijo el embajador británico, Matthew Rycroft, en una reunión de urgencia impulsada por su país y por Francia para abordar la situación en Alepo.

"Debería haber un voto sobre esa resolución tan pronto como sea posible", insistió Rycroft.

Según fuentes diplomáticas, por ahora no está prevista ninguna votación y las perspectivas de que el texto pueda salir adelante son muy escasas.

Rusia, el gran aliado del régimen de Damasco, dejó hoy clara su oposición a la iniciativa e insistió en que no dudará en volver a ejercer su derecho de veto si se impulsa una resolución sin su visto bueno.

El embajador ruso, Vitali Churkin, dijo que no comprende que se intente "forzar" un borrador sin consensuar y aseguró que si no se tienen en cuenta las preocupaciones de su país no se aprobará ningún texto sobre Siria.

Churkin dijo que para Moscú es una "condición clave" que cualquier tregua en Alepo vaya acompañada de una "separación" de los terroristas del Frente de la Conquista del Levante (antiguo Frente al Nusra, entonces ligado a Al Qaeda) del resto de la oposición.

Esa exigencia figura en un borrador preparado por la propia Rusia en respuesta a la iniciativa de España, Nueva Zelanda y Egipto.

El texto, al que tuvo acceso Efe, propone también un alto el fuego, pero insiste en que la pausa no debe detener los ataques contra Al Nusra, que según las autoridades rusas es quien dirige las acciones militares de los rebeldes en Alepo.

A priori, ello hace la propuesta inaceptable para los países occidentales, pues permitiría al Ejército sirio continuar con su campaña para recuperar todos los barrios de la localidad.

El embajador neozelandés, Gerard van Bohemen, defendió en la reunión de hoy que el proyecto impulsado por su país, España y Egipto es "el mínimo" requerido en una respuesta "creíble" del Consejo de Seguridad a lo que está ocurriendo en Alepo.

En ese sentido, subrayó que la presencia de combatientes del Frente para la Conquista del Levante en la zona no puede justificar los continuados ataques contra la población civil.

Durante la reunión del Consejo, el jefe humanitario de la ONU, Stephen O'Brien, urgió a las partes a proteger a los civiles y permitir la entrada de ayuda humanitaria en Alepo oriental, la zona sitiada por el régimen, antes de que "se convierta en un gigantesco cementerio".