Diario Vasco

Naciones Unidas, 30 nov (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy por unanimidad nuevas sanciones a Corea del Norte en respuesta a su última prueba nuclear y a sus repetidas violaciones de las resoluciones de Naciones Unidas.

Las medidas incluyen importantes restricciones a las exportaciones de carbón norcoreanas, en un intento por limitar los ingresos de Pyongyang y, de esa forma, los recursos que puede dedicar a sus programas atómicos y de misiles balísticos.

La resolución adoptada hoy es resultado de más de dos meses de negociaciones entre Estados Unidos y China, iniciadas tras el ensayo nuclear que Corea del Norte llevó a cabo el pasado 9 de septiembre, el más potente hasta la fecha.

El texto refuerza toda una serie de sanciones que el Consejo de Seguridad ha venido imponiendo en los últimos años y, especialmente, el duro paquete que aprobó tras el anterior ensayo nuclear que el país asiático llevó a cabo en enero.

Las nuevas sanciones imponen a partir de enero de 2017 un límite de 400 millones de dólares o 7,5 millones de toneladas anuales a las exportaciones de carbón de Corea del Norte, que según varios estudios actualmente gana unos 1.000 millones al año por esa vía, gracias a las compras de China.

Además, prohíben las exportaciones de otros materiales como cobre o plata e introducen otras restricciones comerciales.

La resolución añade también a varios individuos y entidades a la "lista negra" de la ONU, lo que acarrea prohibiciones de viajes y congelaciones de activos.

"El Consejo de Seguridad ha tomado hoy una acción contundente ante uno de los desafíos más duraderos y acuciantes a la paz y la seguridad", destacó el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

Ban, que en contra de lo que es habitual intervino ante el Consejo tras la votación, destacó la "unidad" demostrada por los quince miembros para hacer frente a esta amenaza y urgió a todos los Estados miembros a aplicar totalmente las sanciones para garantizar su efectividad.

Según Ban, Corea del Norte debe "cambiar de rumbo y avanzar hacia un camino de desnuclearización con un diálogo sincero" con la comunidad internacional.