Diario Vasco

Ginebra, 30 nov (EFE).- La alta comisionada adjunta de la ONU para los Derechos Humanos, Kate Gilmore, aseguró hoy que cuenta con el "pleno compromiso" de las autoridades hondureños para llevar a buen puerto el trabajo de la nueva oficina de esta agencia en Tegucigalpa, y confió en que ese apoyo se mantenga en el futuro.

En una conversación informal con el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, Gilmore, que acaba de regresar de Honduras, donde inauguró la nueva oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, confió en que se mantenga el apoyo no solo del Gobierno de Juan Orlando Hernández, sino también de los defensores locales de las libertades fundamentales.

"La oficina puede funcionar muy bien", recalcó la alta comisionada adjunta, y señaló que el equipo de la agencia destinado en Honduras está "lleno de entusiasmo y tiene el deseo honesto de trabajar en hacer avanzar de manera efectiva y sostenida los derechos humanos" en el país centroamericano.

La representación en Honduras de la Oficina de ese Alto Comisionado de la ONU tiene el mandato de vigilar la situación de los derechos humanos en el país centroamericano.

También asesorará a las instituciones y a la sociedad civil a fin de mejorar la promoción y protección de los derechos humanos, brindará cooperación técnica al Estado y se pronunciará públicamente sobre casos especialmente preocupantes de violaciones de las libertades fundamentales.

Gilmore quiere que la oficina trabaje estrechamente con el Gobierno, la sociedad civil y el "valiente ejemplo de los defensores de los derechos humanos", a fin de dar a los estándares internacionales de derechos humanos la relevancia y el impacto que deben tener en Honduras, según dijo.

Prometió además que la oficina será "lo más transparente posible" y que en marzo próximo se presentará en Tegucigalpa y ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU un informe anual sobre la situación en Honduras y que incluirá recomendaciones.

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, expresó la semana pasada en la inauguración de la oficina que "la promoción y protección de los derechos humanos debe ser parte de la cultura del pueblo hondureño".

"Por eso hemos impulsado una agenda en esta materia y lo seguiremos haciendo", subrayó, al reconocer el destacado rol de los defensores y dejar claro que la oficina "va a ser de una tremenda ayuda" para Honduras.

A la vez garantizó a Gilmore "total apertura, colaboración" y una "relación muy franca" con el equipo de la agencia en Honduras.